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Antigua Vamurta - Saga Completa

ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
editado marzo 2016 en Fantástica
Antigua Vamurta – Saga Completa ya está publicada en Amazon en formato ebook o libro electrónico. Vamurta es puro género fantástico, una de las novedades notables del 2013 en literatura fantástica. Y a su manera es una pequeña saga de fantasía. Es un relato de casi 800 páginas, un relato de aventuras, una historia épica, de amor y amistad.

En breve subiré avances de la novela para poder compartirlos aquí.

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Al fin y al cabo, Antigua Vamurta es la narración de unos seres que sueñan un mundo mejor. Unos seres que habitan un universo propio, distinto a otros que han existido, poblado de hombres grises, murrianos, sufones, hombres rojos, vesclanos y otras criaturas sobre las que guardo silencio. Un mundo fantástico convulso, violento, azotado por los vientos de un destino incierto.


En unos días, Antigua Vamurta – Saga Completa estará también a la venta en papel. En concreto en CreateSpace, una empresa de Amazon. Cuando salga actualizaré esta entrada para dar toda la información sobre el libro en papel.

Si queréis comprar el libro en formato ebook os dejo los enlaces en esta lista:
· [FONT="]Amazon España: http://www.amazon.es/Antigua-Vamurta-Saga-Completa-ebook/dp/B00BSDJYDC/ref=pd_rhf_gw_p_t_1_CSYQ[/FONT]
· [FONT="]Amazon.com: [/FONT][FONT="]http://www.amazon.com/Antigua-Vamurta-Completa-Spanish-ebook/dp/B00BSDJYDC/ref=sr_1_2?ie=UTF8&qid=1363170887&sr=8-2&keywords=antigua+vamurta[/FONT][FONT="][/FONT]
· [FONT="]En Amazon Gran Bretaña, Italia, Japón, Brasil, Francia, Alemania, etc., también estará disponible, con unos días de retraso.[/FONT]
[FONT="]Si os leéis el libro y os gusta y lo consideráis conveniente, cualquier comentario o recomendación es muy bienvenido. Publico por libre y realmente es muy difícil sacar la cabeza por la potencia de los grandes sellos editoriales.[/FONT]
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Comentarios

  • CheloChelo Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    A ver si me lo pillo cuando vaya a España en Año Nuevo, porque Amazon en el Reino Unido me pega unos buenos sablazos cuando compras libros en español (más que nada por el transporte) y mi bolsillo está tan convulso y con un destino tan incierto como el de Vamurta.;)

    Enhorabuena por publicar tu libro.

    Chelo
  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado marzo 2013
    Buenas Chelo,

    Pues este miércoles me llega el primer ejemplar en papel. Lo reviso, y si todo está bien el miércoles o jueves ya estará, también a la venta, en papel a través de Amazon.
    En un principio los costes de transporte van a ser los mismos desde España que desde Inglaterra. De todos modos ya informare con detalle.

    A ver, a ver si no hay fallos en la edición y no se retrasa. En ebook es mucho más asequible, la saga por 2,70 euros en Amazon España.

    Saludos.
  • CheloChelo Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    El problema es que yo no vivo en Inglaterra, yo vivo en Shetland, las islas más al norte del Reino Unido y amazon cobra unos portes cuando algo viene del "continente" que no veas. Lo miraré de todas maneras por si acaso.

    Chelo
  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado marzo 2013
    http://es.wikipedia.org/wiki/Islas_Shetland

    Acabo de leer este artículo en la Wiki. Alucinante. Vives en una región azotada por los elementos. Santo Dios, y mira que no soy creyente....
  • CheloChelo Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    Si, básicamente es una roca en medio del Atlántico, casi no hay árboles por el viento que hace. Pero es precioso, la foto de mi avatar es la vista desde la ventana de la cocina de mi casa. Lo malo es cuando sopla un viento de 60-70mph y tienes que sujetar a los peques para que el viento no los tire al suelo.;)

    Chelo
  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado marzo 2013
    Estuve mirando fotos y observando los muy, muy pelculiares mapas de las islas. Increíbles. Nada se parece a estas islas e islotes. Vives en el lugar más singular que se pueda imaginar. Saludos.
  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado marzo 2013
    8562063803_c83921ac7e_z.jpg
    [FONT="]
    [/FONT]
    [FONT="]La Sinopsis[/FONT]
    [FONT="] [/FONT]
    [FONT="]Las esperanzas de los hombres grises se desvanecen poco a poco. Vamurta está asediada. Los pueblos del oeste afianzan su poder y las nuevas tierras son disputadas por muchas razas. Antiguas fronteras que se resquebrajan, dioses que aúllan, magos que resurgen, mujeres que ostentan gran poder. [/FONT]
    [FONT="] [/FONT]
    [FONT="]Por senderos y ciudades lejanas un puñado de guerreros, sin bandera ni tierra que defender, se adentran más y más en lo desconocido. Buscan un sueño en el que creer, anhelan el paraíso que una vez perdieron. [/FONT]
    [FONT="] [/FONT]
    [FONT="]A lado y lado del Mar de los Anónimos se desenvainarán las espadas y los arcabuces rugirán. Hombres y mujeres grises, murrianos, vesclanos y sufones desean un mañana mejor, una paz que no llega, un descanso que se difumina en cada amanecer de hierro. [/FONT]
    [FONT="] [/FONT]
    [FONT="]Si decides adentrarte en la niebla será demasiado tarde para volver atrás.[/FONT]

  • CheloChelo Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2013
    Ya está pedido, me llegará el 5 de abril y no me cobran nada por el envío;)

    Oye, lo de la niebla será coña no? porque aquí por niebla no será.:D


    Chelo
  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado marzo 2013
    Genial que no te cobren por el envío, así el precio es sin añadidos. Lo vi en Amazon, que si se opta por el envío de 3 a 5 días laborables no te cobran. ja,ja, la niebla es omnipresente, y más en estos tiempos de crisis.
    Saludos.
  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado abril 2013
    En papel el libro Antigua Vamurta – Saga Completa



    8618374349_c3f4d38be5_z.jpg Antigua Vamurta, la Saga Completa. Antigua Vamurta (Saga Completa) está disponible en papel. Esta novela fantástica, rutilante novedad de este 2013, incluye el primer y segundo libro de Vamurta. La historia completa. Podéis comprar el libro en Amazon en tapa blanda o en formato de libro electrónico a precio asequible.


    En Amazon España: Saga Completa Vamurta en papel.
    En Amazon.com: Vamurta en papel, Saga Completa.


    Antigua Vamurta es un largo libro de aventuras en un universo nuevo que mucho debe al Medievo. Es una historia de amor, guerra, ambiciones, amistad y sueños en el que los seres que merodean en dichas latitudes, de algún modo, se asemejan a cualquiera de nosotros en una situación extrema. Las vivencias y viajes de sus protagonistas se hilvanan y se rompen, se funden y vuelven a separarse, tal como ocurre en el mundo real, hasta alcanzar el final de la narración que a nadie dejará indiferente.

    8618374617_1d3dc074b4_m.jpg El interior del libro.

    Publico mediante una compaginación espartana que tiene un doble objetivo: reducir al máximo el coste del libro y facilitar la lectura. He usado una letra Times New Roman de cuerpo 10 sobre papel blanco de 80 grms. Suficiente. Tengo el libro en las manos y es perfectamente legible, de hecho más que otros.

    He comprimido al máximo el contenido, he apurado márgenes y he dejado el mínimo de páginas en blanco, aún a riesgo de perder unos centímetros de elegancia. Eso sí, el libro cuesta 19,50 €, impuestos y gastos de envío incluidos y tiene casi 800 páginas.

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    El interior es bueno. El pero está en la tapa, muy delgada y que se dobla con facilidad. Todo no puede ser. Además, en CreateSpace, en cuanto a cubiertas no había opción de tapa dura. Se lee con comodidad, aunque debido a su formato (24,5 x 17 cm) y al elevado número de páginas, pesa un poco más que una Biblia en edición estándar.



    8619481736_af39effda5_m.jpgPara comprar este libro de aventuras y fantasía debéis de daros de alta en Amazon, un proceso no complicado. Luego, si optáis por adquirir la novela, aconsejo elegir la opción de “envío de 3 a 5 días laborables”, que en la práctica es una semana. No tiene coste. Un buen regalo o autoregalo para este Sant Jordi o Día del Libro. Y así a un precio comprimido, os lleváis un buen libro. Algunos opinan que más que bueno. Os puedo decir que este es un libro que a mí me gustaría leer y que os proporcionará largas horas de lectura trepidante, apasionada y entretenida.



    Si os adentráis en los territorios de Vamurta vuestros sueños jamás volverán a ser los mismos: azotados por ventiscas inesperadas, cubiertos por súbitos bancos de niebla, zarandeados, molestados, tiznados, emborronados por criaturas y voces surgidas de otro lugar… La puerta ha quedado abierta.


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  • CheloChelo Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado abril 2013
    Valdo, por lo que dices de la climatologia de Vamurta, tu libro se desarrolla en el jardin de mi casa :D.

    El libro me llego el lunes, pero estoy de viaje asi que me lleve algo mas ligero de peso que ya tenia empezado. En un par de semanitas me pondre con ello.

    Chelo
  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado abril 2013
    Pues en el adusto y muy probablemente bello jardín de tu casa, transcurren algunos de las escenas de Vamurta. No todas, pues hay, en cuanto a climatologías y paisajes, una mezcla. Desde los desiertos de Aicar, hasta la suavidad de las costas blancas de Vamurta y la dureza, el clima extremo del noreste de las colonias, tierra de nadie.
    Saludos.


    Aprovecho para decir que ahora podéis descargar gratis en PDF los 5 primeros capítulos de Antigua Vamurta - Saga Completa.. No se necesita darse de alta en nada, es descarga directa.

    https://sites.google.com/site/antiguavamurtapdfgratis/

    Disfruta Antigua Vamurta


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  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado abril 2013
    Segundo Avance de Antigua Vamurta - Saga Completa.

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    «No muy lejos de allí, junto a la entrada de la ciudad, el antiguo conde de Vamurta se mordía el labio, prisionero de sus dudas. «¿Con cuántas lanzas cuento realmente? A muchos de los que hemos sacado de sus casas apenas los conozco de vista. ¿Cuántos sabrán luchar?». Miró la bóveda oscura del cielo y se dijo: «el vesclano tiene razón. Los mercenarios de Asch cuentan con renos, por mucha distancia que pongamos de por medio esta noche… Y nuestro rastro será como seguir a un buey herido en la nieve». Se encontraba rodeado de gentes de armas, pero también de tenderos, herreros, niños, curtidores y ancianos. No podrían escabullirse en el bosque y desaparecer.
    —Lateas, acércate —dijo.
    El viejo vesclano se aproximó, arrastrando su cola con cuidado. Sus grandes ojos redondos esperaban algo, chispeantes.
    —¿Dónde se han atrincherado los vesclanos de Icet?
    —En un almacén del muelle. Uno de los nuestros los vio resistir allí antes de que cayera la noche. Han fortificado el edificio, pero están rodeados. Hay arcabuceros de Asch parapetados en los edificios cercanos, esperando a la infantería al amanecer para lanzar el asalto.
    —¿Cuántos son, vesclano?
    —Muchos. Quizás sesenta de los míos y una nutrida compañía de mercenarios, hombres grises. Sin pequeños, prestos para luchar.
    En las penumbras, Serlan podía adivinar la sonrisa esperanzada de aquel ser retraído, cuya voz parecía emerger de la oquedad. Con las fuerzas de Icet, la huída contaría con mayores garantías.
    —¿Cómo podemos avisarlos, sabrán que vamos a ayudarlos a romper el cerco?
    —¡Oh, Señor! ¿No lo sabéis? Claro. Usaremos el código de Sende, la voz de pájaro. Pero, ¿y los arcabuceros?
    —Me atrevo a pensar que no saben que estamos aquí. Y de noche, con un enemigo que les llega por la espalda, las bocas de sus muchas armas de poco servirán —contestó Serlan—. Además, el murriano está creando confusión en su patio trasero.
    Al otro lado de la Ciudad de los Lagos los incendios en el barrio sufón empezaron a formar una pared de fuego, una línea que crecía voraz. Desde la puerta se oía perfectamente el desconcierto causado por el murriano y los dos grises.
    —Y, ¿cómo se saca a una rata escondida de su guarida? Ocúpate de ese canto de pájaro, vesclano, y agrupa a la mitad de los nuestros, a los de confianza. Que Sara y Eszul se queden aquí, asegurando nuestra retaguardia.
    El conde se había girado para dar las nuevas a los suyos, cuando notó los dedos largos de Lateas sobre su espalda.
    —En ese almacén están nuestros jóvenes —dijo el vesclano—. Algunos de los mejores de cada linaje. Mi pueblo no olvidará vuestro gesto.


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    En fila de a uno, pegados a las fachadas de la Avenida del Tardo que partía de la puerta, se adentraron en el barrio de los muelles, hasta ocupar en silencio los alrededores de los embarcaderos. Serlan había prohibido los filos largos; al igual que una pandilla de bandoleros, iban armados con dagas, cuchillos, puñales y hachas para no estorbarse una vez dentro de las viviendas. Les llegó el eco de un barullo formidable desde la otra punta de la urbe y el conde temió por Aldier o por el inicio de un ataque de las gentes de Asch.

    Los vesclanos señalaron con gestos el almacén donde se habían hecho fuertes sus hermanos. Tal y como le había anunciado Lateas, era un edificio sólido de una única planta aunque su techumbre era de madera, lo que convertía aquella posición en insostenible en el caso de que los sufones lograran incendiar el tejado. Aquel depósito, muy cercano a la orilla y a los pontones, quedaba aislado. Enfrente, parapetados tras puertas y ventanas de un edificio, asomaban los vigilantes arcabuces del señor sufón. «Las armas de Leandra», recordó el conde, con un hilo de melancolía entretejido con la tensión del momento. Aquella amenaza se repetía en dos casas más, escogidas por sus muros de piedra. Viendo los cuerpos sin vida tendidos sobre la arena y sobre el empedrado del Tardo, resultaba evidente que los vesclanos habían luchado hasta ser forzados a buscar refugio, sin posibilidad de huída. Los sufones habían cerrado su puño de acero sobre aquellos desdichados.
    —Escuchad, la sorpresa es nuestra mejor arma. Entraremos en tromba en el primer edificio. Metedles la daga entre las óseo-placas o cortadles las trompas. Los primeros en actuar, conmigo. Subiremos a la segunda planta sin descanso —ordenó el conde.
    —¿Y los otros sufones? —preguntó Lateas.
    —Liberando un flanco debería ser suficiente. Repetid la orden al resto y, vos, os lo ruego, empezad a cantar.
    Se oyó la quejumbrosa voz de un búho sobre el constante romper del lago contra los embarcaderos. Una hembra pareció contestar y el macho replicó, con un canto que era alegre. El hombre rojo y dos grises, entre los más corpulentos, se habían situado delante de la portezuela lateral de aquella casa atestada de enemigos. «¡Ahora!», escucharon. Los herrajes saltaron por los aires y, con el conde detrás de ellos, penetraron en la casa como una exhalación, barriéndolo todo. Los sufones, sorprendidos y pendientes de los vesclanos que tenían delante, nada pudieron hacer para frenar la furia de aquella acometida. En el caos, Serlan acuchillaba con una daga en cada mano todo lo que tuviera un rostro blanquecino y una túnica roja. En las tinieblas de aquel interior el entrechocar de los aceros resonaba como mil martillos besando, incesantes, los yunques. Por un instante, rodeado en una esquina, el conde gritó: «¡Al primer piso!». Una cerrada descarga recibió a los primeros en subir, destrozando los cuerpos de un joven vesclano y Ventura. Pero aquella fue la única resistencia. La casa fue tomada en un abrir y cerrar de ojos, con tan solo dos muertos y un herido.
    Al asomarse por una de las ventanas, Serlan observó a los vesclanos de Icet intentando abandonar el almacén para llegar hasta ellos, pero varias andanadas de los sufones apostados en los otros dos edificios les impidieron la salida. Entonces volvieron al interior del edificio e intentaron dañar a sus enemigos disparando sus arcos y ballestas.
    Desde el fondo de la avenida les llegó el eco de un estrépito de cascos. No podían vislumbrar nada, pues las sombras devoraban la calle, pero pudieron intuir que algo se movía muy rápido. El conde distinguió un aullido, un sonido desgarrado que conocía».
  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado mayo 2013
    Y aquí os dejo un fragmento, el arranque del capítulo 39. Tercer avance.

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    37
    Oquadé


    Mientras se dirigían a la puerta de la ciudad, Eszul avisó al conde:
    —Esas de allí, las que nos reciben. Son sacerdotisas, todas.
    — Está bien. No tenemos nada que esconder, Eszul. Nos mostraremos tal como somos.
    Siete damas de altura formidable aguardaban, rodeadas por una cohorte de guerreros sosteniendo el emblema negro y rojo de la ciudad, que flotaba sobre una gran asta. No era lo que tenían en mente, cuando les hablaron de Oquadé como una ciudad permisiva. Abrigadas con varias capas de tejidos finos de algodón negro, bajo los mantos se podían entrever una infinidad de argollas de acero que las aprisionaban. Sonreían, pero sus miradas eran gélidas como una mañana de invierno zaherida por el viento. Querían saber, eso el conde lo entendió enseguida. Los capitanes de la hueste caminaban lentamente, como si estuvieran en una ceremonia. Bajo los grandes aros, las sacerdotisas vestían una malla blanca que sobresalía en cuello y
    mangas. Las largas uñas de las damas trazaron gestos extraños en el aire. ¿Los bendecían, los exorcizaban? No eran mayores, eran féminas de mediana edad y jóvenes también, pulcramente pintadas para la ocasión. Negro en torno a los ojos, morado oscuro en los labios, rojo chillón en las mejillas. Hermosas a su modo ancestral. Al llegar a su altura, observaron sin disimulo a la Bálkida, Eszul.
    —Una mujer roja con gentes grises y vesclanos —dijo una.
    —¿Para qué los seguirá? —preguntó otra.
    —¿Por qué habéis venido a Oquadé, ciudad del límite? —inquirió una tercera.
    Serlan dio un paso al frente. Antes de que pudiera abrir la boca, la más pequeña de todas ella, que era algo más alta que el antiguo conde, se situó frente a él. Cerró los ojos y apoyó sus palmas cobrizas sobre la frente del estratego. Se hizo un silencio absoluto, los hombres de armas de la aldea los vigilaban con atención.
    —Podréis entrar en la ciudad —dijo la mujer, despegando sus manos del cráneo del capitán.
    —Entrar pero no dormir —añadió otra.
    —Y queremos saber. Saber quién es esa mujer roja, saber de la muchacha sin mano, saber. Saber sobre vosotros, los errantes. Sois nuestros invitados.
    El conde asintió y les prometió contestar a sus preguntas. Sara las miraba, callada, sin que su expresión delatara lo que pensaba. Eszul, altiva, sonreía con malicia. Las sacerdotisas se hicieron a un lado, y los capitanes avisaron a la tropa de que se les permitía entrar.
    Oquadé no se parecía al resto de ciudades libres. Se podría decir que solo existía una calle, tan amplia que por ella podrían transitar cuatro caravanas pegadas las unas a las otras, y el resto eran viviendas con fachada a estrechísimos callejones. Todas las casas tenían amplias ventanas para absorber la poca luz que llegaba del cielo y pequeños balcones floridos. En algunas azoteas se habían construido minúsculas jaulas de vidrio donde, acaso, alguien podía meditar o simplemente ver la lluvia caer sin mojarse. Lo sorprendente era que las fachadas estaban profusamente adornadas con bajorrelieves y pinturas de motivos alegres, desde estrambóticos conjuntos florales hasta animales y representaciones de los oficios. Unas imágenes que contrastaban con el acre olor a hierro fundido que se esparcía en el aire. Algunos propietarios de viviendas incluso plantaban árboles y flores sobre los tejados, lo que, a veces, daba la sensación de estar bajo un jardín. En aquella humilde urbe norteña, sus habitantes se preocupaban por ser felices.
    La hueste avanzaba maravillada por la única avenida, abriéndose paso entre el gentío; los renos lanosos y malolientes, los mercaderes que se frotaban las manos viendo a tantos posibles compradores juntos ante sus puestos de venta. Los niños corrían entre sus piernas, admirándolos. Lemas, jugueteando con su cuchillo de matarife, pensaba que nunca los habían recibido con tanta cordialidad. Una de las callejuelas hedía a cuero curtido, la calle de los carpinteros a madera cortada y de la de los tejedores llegaba un caos de voces. Allí los aprendices cantaban mientras hilaban.
    —Algo en vos les ha gustado a esas sacerdotisas, señor —dijo Eszul a Serlan—. Cuidaos de ellas.

    A su lado, Éccate se intranquilizó. La pronta aparición de unos malabaristas que pedían la voluntad por su arte, lanzando aros de colores, los distrajo.
    —De cualquier modo, cuidémonos de no disgregarnos por este bello laberinto —avisó Serlan a los mandos.
    El griterío aumentaba. Llegaban a la plaza cuadrada, la única en toda la aldea, donde se aglomeraban las caravanas, el mercado y los dioses de todas las procedencias. Olía a especias y a metal, a pan recién hecho. Las estatuas de Onar y Sira convivían en armonía con las de Zintala, Osapa y Tamboras, de los hombres rojos. Lateas se alegró de ver un pequeño templo dedicado al Boadhais, cuya fachada estaba prácticamente forrada con musgo en toda su superficie, cuidadosamente regado y cortado.
    —Aquellos son los edificios del Consejo —señaló el viejo vesclano—. Aunque parecen un gran bazar, si no fuera por esos guardias imponentes. Y aquel gran palacio es el de las sacerdotisas, llamado del Consejo, donde deciden junto a los prohombres de Oquadé. La plaza la llaman Las mil puertas, y es bien conocida por nuestros mercaderes.
    Enseguida comprobaron que la colonia de hombres rojos era la dominante en la urbe y que su gobierno permitía y alentaba a cualquier recién llegado, fuese de la creencia que fuese.
    Icet, que se había quedado atrás con sus vesclanos más próximos, lo observaba todo con su mirada taimada. En aquel gran mercado que era la plaza central de Oquadé, llegaban expediciones comerciales de todos los rincones de las colonias. Incluso podían encontrarse armas y artesanía que nunca antes habían visto: espadas exageradamente curvadas, arcos pequeños y manejables para jinetes, arcabuces de cañón esbelto, cerámicas esmaltadas de cuello alto y estrecho, tejidos con brocados y ribetes suntuosos.
  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado mayo 2013
    Vamurta, Libre de drm
    Al publicar Antigua Vamurta – Saga Completa en Amazon tuve la opción de elegir entre “libre de DRM” o “con DRM”. Leí que esta licencia causaba muchas molestias en los lectores, así que escogí “libre de DRM” y así está.
    Recibí un mail de un lector que se está leyendo el libro. Me puso contento. Dice así:
    «Y aprovecho para felicitarte por la nueva distribución del libro. En mi caso ha sido relativamente sencillo, a pesar de que admito que no conocía como funcionaba en este aspecto Amazon. Y una vez visto cómo funciona, ¡Chapeau! Tienes los libros comprados en algún lugar en la nube y te los puedes leer y bajar en los dispositivos que tengas conectados. Por tanto, nunca los pierdes. Y además te guardan y recuerdan el punto donde te quedaste, y cuando abres el dispositivo que sea, aula, allí está Vamurta. Una vez experimentado, esté método es mucho mejor que el de las licencias DRM, sobre todo cuando has de cambiar o actualizar el dispositivo.»
    Disfruten de la lectura, en ebook o en tapa blanda. Saludos.
  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado junio 2013
    Durante unos días voy a dejar gratis el primer libro de Antigua Vamurta de los dos que componen la historia. Y además, es la última versión, un poco más perfilada. Tenéis el libro en el siguiente enlace:

    Para mayor comodidad en la lectura del ebook, lo tenéis en distintos formatos: epub, pdf, mobi, kindle, word, etc, etc, etc.
    Si os gusta la historia, no dejéis de recomendarla. Es la única manera. El dinero necesario para promocionar el libro lo perdí en los casinos de Montecarlo.
    Recordad que el primer libro de Vamurta son los primeros 29 capítulos de un total de 61.

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    Disfruta Vamurta y olvida el pasado.

  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado julio 2013
    Cuarto y último avance de la novela Antigua Vamurta (Saga Completa), libro de fantasía, aventuras, venganzas y sueños en un mundo medieval fantástico. En este avance aparece Dasteo, un personaje que gustó a los lectores del primer libro de Vamurta. ¿Duda alguna vez Dasteo? ¿Siente el peso del destino? ¿Flaquea?
    La Saga Completa está compuesta por seis partes, 61 capítulos y más de 800 páginas. Disfruta Vamurta.
    En estos momentos, el libro sólo está disponible en Amazon.


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    CUARTO Y ÚLTIMO AVANCE DE LA NOVELA FANTÁSTICA ANTIGUA VAMURTA – SAGA COMPLETA.

    «No logro comprender lo ocurrido. Dejamos atrás la aridez del desierto y entramos paulatinamente en este mundo de hierbas altas y secas, de árboles ásperos, de matorrales envenenados que desconocíamos. El paisaje fue cambiando, adquirió tonos cobrizos y ocres. La brisa que recorría estos pastos era fresca hasta media mañana y lo volvía a ser antes de la puesta de sol. Tras salir de aquel océano de arenas calientes, nos pareció que la vida explotaba. De la nada pasamos a corretear tras miles de piezas de caza de unas bestias que no habíamos visto antes. Fue excitante. Creímos ser los primeros hombres. A lo largo y ancho de las tierras yermas, también en estas nuevas ricas tierras, Arisas y yo sabíamos dónde encontrar agua. Todos se sorprendían pero no nosotros. Era como descubrir otros caminos allí donde las decenas de hombres y mujeres huidos de Uherské, tan solo veían el páramo adusto. Hay trazos y ecos en la tierra. Señales. Entendimos que los dioses nos mostraban y nos guiaban. No hacíamos más que seguir las voces. Arisas y yo sabíamos dónde estaban los pozos de agua, las arterias bajo el suelo duro. Las voces del templo abrían y marcaban los caminos.

    »No mucho después de penetrar en estas tierras ignotas, nos percatamos de que éramos vigilados. Pronto las sombras que desaparecían tras una loma o entre la silueta de unos arbustos lejanos, cobraron forma. Ya no nos vigilaban, nos seguían. Los llamamos las tribus, no sabíamos bien qué nombre darles y nos pareció que, vistos desde la lejanía, grupos de distintas procedencias se sucedían para mantenernos en alerta, para cansarnos».

    Dasteo se detuvo. Examinó un cadáver. Uno más de los que habían luchado y seguido a Federico. El pecho aplastado a pesar de la coraza que lo protegía. Sangre esparcida, mezclada con el polvo amarillento del gran páramo. Las manos mirando al cielo como si en el último suspiro el esclavo hubiera querido dirigirse a Onar y suplicar perdón eterno. No había tiempo para despedirlos a todos. Los estaban esperando. Empezaban a estar nerviosos.

    «Aquella especie de hombres salvajes, altos y nervudos, de tez tostada. Salvajes, que posiblemente jamás habían oído hablar de Vamurta y si habían oído alguna vez ese nombre no sería para ellos más que una palabra que el viento del norte susurra a veces, a través de los valles cerrados. En la profundidad de esa inmensa planicie sufrimos la emboscada de los salvajes. Federico se había erigido como cabecilla de todos nosotros. Era él quien comandaba a los huidos de Uherské, era él quien daba las órdenes. Quiso formar una falange, una pared cerrada. Pero no disponíamos de lanzas largas ni de soldados. Federico mandaba una falange esperpéntica de artesanos y campesinos. Amalia no se daba cuenta, quería a ese hombre. Lo amaba o tal vez se aferraba a su figura, a lo que ella pensaba que era. ¿Qué no puede hacer o creer alguien que se siente terriblemente solo? En secreto, dando instrucciones a media voz, había reorganizado a unas decenas de hombres y mujeres grises, a los veteranos. Soldados que habíamos luchado en las guerras del murriano, a duras penas una compañía. No hay que decir mucho a los que entienden. Nada puedo reprocharle a Amalia, mi querida Amalia. Si ella sonríe yo sé que olvido las desesperanzas que me asaltan en esta travesía sin rumbo».

    Allí había uno de esos lagartos gigantescos. A su alrededor, como una ofrenda, encontró cadáveres de hombres grises despanzurrados por el peso del animal junto con los cuerpos acribillados de unos pocos salvajes. Las saetas de las ballestas habían sido la mejor arma para los grises. La portentosa cola del animal, la que tanto daño había hecho a la formación capitaneada por Federico, descansaba por fin sobre el suelo. Dasteo toqueteó la montura del animal y observó el arte de los salvajes para ensillar a aquellos mastodontes como si fueran ciervos de combate murrianos. Con unas pocas monturas habían destrozado la línea de contención dispuesta por Federico. La piel escamosa y dura del saurio se confundía con los colores de la planicie. Con la espada, el alférez del Batallón Sagrado movió la cabeza pequeña del herbívoro, no más grande que la suya. Una desproporción con el cuerpo pesado del reptil, largo y panzudo. Todavía no había encontrado el cuerpo de Federico. Debía estar por allí cerca. Los caídos se concentraban donde su antiguo amigo había situado a la falange. Gemían los heridos en una tarde sin viento. A unos pocos pasos, los hombres remataban con lanzas al segundo de los grandes lagartos caído durante el combate. Era extraño, la bestia abría la boca con desesperación para exhalar aire, pero no emitió ni un solo rugido cuando su blanco vientre fue atravesado. Sonó un disparo en la quietud asustada que llega tras la lucha. Eran los otros, aquellos hombres que con su inesperada llegada habían dispersado a las tribus y salvado las vidas a las gentes de Vamurta.
    «¿A cuántos hemos perdido?...»
  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado julio 2013
    Cierto es que uno de los peajes a pagar cuando decides optar por el empinado camino de la auto-publicación de un libro es la reticencia de los críticos a emitir veredicto. Llegarán críticas y reseñas sobre Antigua Vamurta - Saga Completa, pero serán pocas y probablemente otoñales.

    Tuve claro que lo primero era el lector. Poder ofrecerle una historia de aventuras, épica y vibrante que estaba lista y acabada. Y, a los cuatro meses de la publicación del libro, me llegan las primeras opiniones de quienes lo han leído. Algunas por correo electrónico y por tanto privadas. Otras en “opiniones Amazon” y en foros y, por lo tanto, públicas.

    En el blog, además de alguna ilustración de este mundo propio, están todas las opiniones que se han ido emitiedo, para no cansar, dejo una.

    Por curecrow: Novela de fantasía épica original muy entretenida, aporta un sorprendente enfoque diferente a este tipo de novelas. Muy recomendable su lectura para los amantes del género. La saga completa realmente merece la pena, mejorando y ampliando claramente a Antigua Vamurta Volumen I.
  • ZeildouxZeildoux Juan Boscán s.XVI
    editado julio 2013
    Muy buen blog el tuyo, al igual que la obra que nos presentas. Me acabo de hacer seguidor de tu página bajo el nick de Obierzo :)
  • GileblitGileblit Fernando de Rojas s.XV
    editado julio 2013
    No he querido leerme los avances porque estoy empezando el primer libro y aquí aparecen capítulos a los aún que no he llegado. :D De momento me está gustando mucho, así que si alguien aún se lo está pensando, por mi parte esta saga queda recomendadísima.

    ¿Una pregunta, lo tienes dado de alta en Goodreads?
  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado agosto 2013
    Buenas, pues sí que está en goodreads, te dejo el link para no hacerte perder el tiempo:

    http://www.goodreads.com/book/show/17619582-antigua-vamurta-i-y-ii---la-saga-completa

    Y me alegra mucho que de momento que esté gustando. Además, la mayoría de la gente comenta que el segundo libro está mejor que el primero. Pero es va a gustos, naturalmente.

    Saludos.
  • GileblitGileblit Fernando de Rojas s.XV
    editado agosto 2013
    Pues yo no sabría decirte cuál de los dos me gusta más, la verdad. Es cierto que el segundo tiene personajes realmente buenos, pero el primero tiene un caos de escenarios que a mí personalmente me encanta... Cuando lo acabe, subo la reseña a Goodreads. ;)
  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado septiembre 2013
    Pues a ver si te gusta el final. Me ha llamado mucho la atención lo del caos de escenarios. A mí también me gustó arrancar con ese estruendo en un mundo inventado, aunque a algunos precisamente eso les creó cierta confusión. En fin, para gustos, cada uno.

    Hablando de reseñas, dejo este comentario:


    Primera, larga y profunda crítica a Antigua Vamurta en Proserage:



    Os recomiendo leer directamente la crítica y obviar lo que yo diga para ahorrar tiempo. Si deseáis hacer un comentario, mejor en la web de Proserange. Estoy convencido de que la reseña de Proserange, a modo de rompehielos en mar de letras petrificadas, será una referencia y guía para posteriores comentarios del libro
  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado octubre 2013
    Y un fragmento más...

    narraciones-fantasia.png
    [FONT="]21[/FONT]
    [FONT="]Los esclavos[/FONT]
    [FONT="] [/FONT]
    [FONT="] [/FONT]
    [FONT="]Durante todo aquel día de primavera no había dejado de llover. El agua había convertido el suelo arcilloso de Orcómeno en un inmenso barrizal, por el que transitaban penosamente los pocos guardias y esclavos que, llegado el crepúsculo, aún seguían con sus quehaceres. Dasteo y Arisas contemplaban, desde una de las torres, calados hasta los huesos, las obras que pronto serían concluidas. Ese inmenso y poderosísimo enclave en medio de los campos vacíos y cerca del mar, una punta de lanza para guarnecer futuras migraciones de los murrianos del oeste. Cubiertos con capotes y recortados contra un lienzo gigantesco de nubarrones y bancos de niebla, los dos hombres grises se preguntaban cómo podía ser tomado ese bastión, una vez dispusiera de toda su artillería, como se denominaban esas armas que habían cambiado la forma de hacer la guerra.[/FONT]
    [FONT="]—Se hace tarde y estoy cansado. Bajemos y resguardémonos en casa, Arisas. Hoy queda poco por hacer.[/FONT]
    [FONT="]Los dos descendieron de la torre y cruzaron el castillo a paso lento, empequeñecidos entre las moles que eran las esferas, encerrados por las paredes lisas y húmedas de las murallas. Cuando estaban a punto de alcanzar la puerta de su celda, escucharon un grito que desgarró la tenue melancolía del atardecer. Una voz que fue seguida por el crujir de la gran puerta al ser abierta. Resonaron cascos de ciervos en el patio, apareciendo tres murrianos montados y, en lo que dura un suspiro, Orcómeno despertó de su letargo.[/FONT]
    [FONT="]Bramidos y órdenes llegaban desde todos los rincones. A pesar del aguacero, los murrianos que estaban de guardia empezaron a trotar de un lado para otro. Los primeros soldados salieron de debajo de los grandes globos en los que se alojaban, y tras ellos apareció un aluvión, armados, con las cotas y las corazas a medio abrochar. Dasteo vio al comandante correr como un poseso y dar instrucciones a los oficiales con gestos cortantes, casi violentos, a la vez que frente a la puerta ondeaban los primeros estandartes. El chapoteo de las pezuñas de aquel ejército en el barro, las salpicaduras y las imprecaciones, hacían que el golpeteo rítmico de la lluvia fuera una melodía olvidada.[/FONT]
    [FONT="]—¿Es un ataque, Dasteo?[/FONT]
    [FONT="]Dasteo observaba aquel rápido despliegue con preocupación, sabedor de que nada bueno para los suyos podía significar.[/FONT]
    [FONT="]A pesar de que la visibilidad cada vez era menor, poco a poco se iban dibujando los batallones, formados en un sinfín de cuadros frente a la puerta principal. Los oficiales seguían dando órdenes a los grupos de arcabuceros, de infantería y de arqueros para conseguir que sus soldados trazaran figuras regulares sobre el barro. Tal como había empezado toda la jarana, esta cesó de repente, y la lluvia volvió a señorear en el bastión. Aquel bosque de lanzas parecía querer herir las franjas de nubes bajas, que corrían veloces por encima de cascos y emblemas mojados. Esperaron rígidos mientras la noche se posaba sobre ellos.[/FONT]
    [FONT="]Antes de que la oscuridad fuera absoluta, les llegó un murmullo que pronto fue un retronar cercano. Bajo la puerta que miraba al norte, apareció una columna de murrianos a la carrera entrando en la fortaleza, y tras ellos, montadas en ciervos de gran envergadura, dos Reinas, a la cabeza de un pequeño escuadrón de jinetes. Descendieron de sus cabalgaduras con brío, a la vez que sonaban las trompetas para anunciarlas y darles la bienvenida. Desde sus pequeñas ventanas, los esclavos asomaban la cabeza para contemplar el espectáculo. El comandante corrió a recibirlas y hablaron brevemente.[/FONT]
    [FONT="]—Creo que nuestro protector las teme tanto como las tememos nosotros —apuntó, sarcástico, Dasteo.[/FONT]
    [FONT="]Sus largas cabelleras de pelo rizado, apelmazadas por la lluvia, destacaban entre la masa de aceros opacos de las tropas que las recibían. Cubiertas por una coraza sucia, y una túnica de grueso terciopelo oscuro, pasaron entre los soldados, con expresión marcial y circunspecta. Cuando parecía que iban a gritar algo, se escucharon risas, que respondían a alguna broma con que las Reinas obsequiaban a la soldadesca. No parecía preocuparlas que sus pezuñas se hundieran medio palmo en el lodazal y convirtieran sus calzones en dos estacas recubiertas de porquería.[/FONT]
    [FONT="]Al poco tiempo, fueron encendidas todas las antorchas. Aquellas dos se disponían a visitar la fortaleza por sorpresa.[/FONT]
    [FONT="]—Ya he visto bastante. Ahora sí, vayámonos a cenar y a secar nuestras ropas.[/FONT]
  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado noviembre 2013
    10837546703_dcffe6eb61_n.jpg

    Guerras de Antigua Vamurta es el nuevo formato en ebook de la saga de Vamurta dividida en seis partes. He creado este nuevo formato de ebook en epub, pdf, kindle, mobi, etc. para ser descargado, dando más alternativas a los lectores de leer este relato épico y fantástico. Los dos primeros libros serán gratis. Así, el largo libro de fantasía de Antigua Vamurta es dividido en seis partes de cien y pico páginas casa una. Los podréis leer en todos los dispositivos: lectores de ebooks, android, Iphones, Ipad, pc, etc. Os dejo aquí el enlace de descarga de la primera entrega:
    https://www.smashwords.com/books/view/354978

    ¿Qué se gana con esto? Primero, como los dos primeros libros de Guerras de Antigua Vamurta son gratis, se da oportunidad a los que no conozcan este mundo de zambullirse en él y se contrarresta, espero, el pirateo. Cualquiera puede bajarse los libros y, tras más de doscientas páginas, tener muy claro si quiere seguir adelante o no. Los siguientes libros tendrán un precio algo menor a un euro o un dólar. Vaya, que no voy a poner precios desorbitados más adelante.

    También se gana en comodidad. No es lo mismo leerse un libro de 800 páginas que ir leyendo una saga en entregas de 120 páginas. Además, en cualquier momento se puede optar por no seguir, aunque espero que eso ocurra muy pocas veces. O se puede comprar la saga completa en Amazon en un clic si al lector le apetece.

    Y espero, sobre todo, poder ofrecer el libro en formatos de ebook compatibles con todos los dispositivos: lectores Amazon, Ipad, ebooks de Sony, Android, tablets, pc, Iphones, etc. Tener el libro sólo en formato kindle limita. Por ejemplo, si descargáis el libro en Epub éste es compatible con: Apple iPad/iBooks, Nook, Sony Reader, Kobo, apps para leer Stanza, Aldiko, Adobe Digital Editions, y otros. El PDF es apto para todos los dispositivos, especialmente el ordenador.

    Iré publicando el resto de la obra durante este 2013 y 2014. He creado nuevas portadas, buscando darles una uniformidad (fondo negro, protagonismo de la misma tipografía, pequeños motivos en plata o blanco) para que sean fácilmente identificables como volúmenes de una misma saga. En fin, he buscado la sencillez y el dar facilidades en cuanto al formato del libro en versión ebook.

    Para los que no sepan qué es Antigua Vamurta: La historia de Antigua Vamurta nos adentra en un mundo antiguo y fantástico. Un lago de literatura fantástica. Vamurta es un libro de fantasía épica atípico, con corazón de novela histórica.
  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado diciembre 2013
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    Los mejores regalos son los no esperados. Desde tierras escocesas, vía Internet, llega la segunda reseña de Antigua Vamurta - Saga Completa publicada en el blog de Viaje a la Nada. Llega una crítica con sello de originalidad sobre esta obra de literatura fantástica. Lean ustedes el diálogo que sirve de sorpresiva antesala. Es una reseña sincera en estos tiempos fecundos en falsas críticas y recomendaciones:

    http://viajeanada.blogspot.com.es/2013/12/antigua-vamurta-la-saga.html

    Dejo un mordisco de la reseña, como siempre, lo mejor es acudir a la fuente:

    «El libro empieza lento.Termina el primer volumen a un trote placentero, se mantiene a galope durante la segunda parte y acaba casi desbocado. (…) si la que suscribe se metiese a magnate del mundo editorial, sugeriría una poda salvaje del primer volumen de la saga hasta dejarlo tan liviano como el segundo. Después, media docena o más de novelas contando en detalle las biografías de los personajes secundarios.»
  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado enero 2014
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    Ya está publicado el segundo volumen de Guerras de Antigua Vamurta que os podéis descargar gratis en este enlace: https://www.smashwords.com/books/view/364577. Así, quien quiera empezar a leer este largo libro de fantasía, se lo puede bajar gratuitamente y sin registro en cualquier momento y desde cualquier parte del mundo y a cualquier hora. Y en el formato de ebook que mejor le vaya.

    Guerras de Antigua Vamurta es el nuevo formato en ebook de la saga de Vamurta dividida en seis partes. He creado este nuevo ebook en epub, pdf, kindle, mobi, etc. para ser descargado, dando más alternativas a los lectores de leer esta novela épica y fantástica. Los dos primeros libros son gratis.
    Aquí os dejo el enlace al primer libro de Guerras de Antigua Vamurta, para que no tengáis que buscar mucho: https://www.smashwords.com/books/view/354978.
  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado marzo 2014
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    Hace un año que publiqué Antigua Vamurta (la saga completa), así que para celebrarlo he cambiado, todavía no sé si definitivamente, la portada. La razón es que la primera portada tiene un aire dulce que no concuerda con el contenido de esta novela fantástica. Vamurta es un libro de guerra, amor y esperanzas. Una novela épica que retrata un mundo duro, realista. Quizá la primera portada, que muchos conocéis, parezca demasiado la carátula de una novela juvenil.

    Así, he optado por diseñar una portada más austera y a la vez simbólica. Sencilla, ya que carezco de herramientas para hacer algo sofisticado. Además, aprovecho para seguir la línea de las portadas que estoy haciendo en “Guerras de Antigua Vamurta”, que no es más que dividir la saga en seis libros de cien y pico páginas para que puedan ser descargados como ebooks en los formatos que está usando casi todo el mundo (epub, pdf, mobi, kindle, etc).

    En la versión de papel, que claro está, se está vendiendo mal al lado del ebook, mantengo la portada antigua por pura vagancia.
    Puede que no sea éste un cambio definitivo y de momento solo será para Amazon. Si alguno quiere opinar, genial. No estoy seguro de lo que he hecho y cambiar la portada, otra vez, por la primera versión es cosa de cinco minutos. Incluso se podría hacer otra, con tiempo.
  • ZeildouxZeildoux Juan Boscán s.XVI
    editado marzo 2014
    La venta en papel siempre es muy compleja y más cuando el mercado está tan saturado. De todas maneras es digno de loar el empeño que le pones :)
  • ValdoValdo Fernando de Rojas s.XV
    editado abril 2014
    Gracias. Así es, apenas he vendido unas decenas de libros de papel mientras las ventas en ebooks son muy superiores. No es ni bueno ni malo, simplemente es. El mundo cambia, y evoluciona muy rápido. Lo único que puedo hacer es, como el que ve que el autobús se le escapa, correr para intentar subirme.


    Os dejo otro fragmento del libro, este ambientado en la zona de los lagos, tierra de leyendas.

    «Volvieron al salón donde ardía aquella gigantesca fogata. El viejo preguntó por Sara, por su familia. Aquel patricio había perdido mujer e hijos hacía muchos años, durante el naufragio de una de sus naos de tres palos que hacía la ruta entre Vamurta y las colonias. Desde entonces, había recorrido mundo. No, no había intentado fundar un nuevo hogar. Había visitado las ciudades zigurat de los sufones y las ciudades fortificadas de los vesclanos. También había conocido tribus de pescadores que prosperaban en las costas, al sur de las colonias, y había visto las tierras de los hombres rojos.
    —Orgullosos, salvajes y obcecados. Muy capaces de cumplir con la palabra dada, un don que los grises hemos perdido —dijo de ellos.
    Había conocido las tres ciudades de los puros, pero hacía tiempo que no había vuelto por allí. Se había establecido en la Ciudad de los Lagos cuando esta era poco más que un conglomerado de casas y factorías. Los avisó de que la ciudad estaba regida por dos señores más, Asc, el sufón, los aventajaba a él y al tercer señor en hombres y riquezas. Un sufón, decía el viejo, que no dudaba en estrangular o en dejar a pagar deudas si el otro no era lo bastante poderoso como para reclamárselas.
    De los lagos dijo que eran una tierra virgen. Nadie había sido capaz de establecerse en las lejanas islas centrales. Enfermedades y leyendas rodeaban la desaparición de quienes lo habían intentado. Se hablaba de muchos desparecidos. Tripulaciones enteras y familias, de las que quedaban sus cabañas derrumbadas, escondidas en la casi permanente niebla y la densa vegetación.
    El Alma Blanca era el centro de aquellas aguas, el centro de los lagos, una superficie enorme donde no se distinguía la línea tortuosa de las riberas.
    —Explica una leyenda sufona que allí, las aguas son tan profundas que se comunican a través de túneles eternos con los mares. Se dice que abajo, muy abajo, habitan los primeros sircads, que ningún ser de nuestra tierra puede herir. Dice la leyenda que esas fosas abisales son el hogar de algún tipo de cíclopes marinos, un tipo de bestias gigantes, capaces de engullir y arrastrar hasta la más absoluta oscuridad una gran barca de pesca. Yo os puedo decir que cerca de allí he visto tiburones azules como el cielo y espricones largos como cinco hombres. Todo un mundo, todo un mundo…
    Creo, y debéis recordarlo, que los lagos son las aguas de todos pero también son aguas de corsarios, y sí, nadie sabe bien qué hay en el Alma Blanca, ni qué hay en sus entrañas, muy abajo, donde no llega el calor del sol. No son aquellas buenas aguas para navegar.
    El viejo patricio se calló de repente, haciendo una mueca extraña, como el que recuerda un mal pasaje del pasado. Se levantó y antes de marcharse los citó en la taberna de las Dos Anclas, a la mañana siguiente.
    Serlan y Sara volvieron a su nuevo hogar. Pasaron la tarde acondicionándola y sacando polvo. Antes que llegara la noche, cuando las cosas guardan silencio. Se abrigaron y salieron a pasear. El conde no sabía cocinar, así que tras lavar las dos truchas y la carpa que habían pescado en el lago, dejó que Sara las hiciera en el rudimentario horno de arcilla, mientras él la observaba, bebiendo breves sorbos de vino.
    Aquella noche, los dos sufrieron pesadillas. Algo los hundía en un remolino del que no podía salir, hacia el fondo de las aguas del lago, hasta el negro absoluto.»

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