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Apartado de leyendas

AlondraAlondra Pedro Abad s.XII
editado agosto 2008 en Sugerencias
Bueno yo ahora que tengo oportunidad he llegado a saludar y también a hacer una sugerencia, esta es por que no abrir un apartado para leyendas, yo soy mexicana y México es un país rico en tradiciones y una de esas riquezas consiste en las tradiciones orales, en las calles de cada pueblo podemos escuchar hermosas historias y me imagino que al igual que en México hay más lugares en el mundo que tienen sus historias.
Todo eso de paso nos serviviría para conocer sus tradiciones.
Eso es todo.
Saludos

Comentarios

  • JavincyJavincy Fernando de Rojas s.XV
    editado marzo 2008
    Bienvenida Alondra, muevo tu saludo y sugerencia al apartado de "Normas, manuales y preguntas sobre el foro"

    Respecto a las leyendas ¿cómo has pensado enfocarlo? Efezo abrió en su día un tema sobre mitos y leyendas en el apartado de "Terror", a pesar de ser un tema muy interesante recibió pocas respuestas. No se si sería buena idea dejar un apartado exclusivamente para ello. No obstante se me ocurre que podríamos dejar un tema adherido en el apartado de viajes o en algún otro para saber las leyendas de cada sitio. ¿Qué opinas?
  • AlondraAlondra Pedro Abad s.XII
    editado marzo 2008
    Gracias por responder; leí los relatos que mencionas de terror yo creo que esta bien tu sugerencia aunque también en el apartado de relatos se podría incluir como crónicas, historias o narraciones, esto sería una leyenda muy bien estructuradas usando algunas veces el lenguaje coloquial de cada región, diferente a comentar algo de terror, aquí te colocaré una de esas narraciones que yo he escrito y además por mi trabajo he contado a grupos, a ver que te parece.

    EL JINETE DE LA CUEVA...

    Se cuenta que hace muchos años, en tiempos de guerra en contra de los extranjeros; aunque no se sabe si eran franceses, americanos o españoles, en una población del estado de Nuevo León, uno de los dueños de una de las más grandes y próspera hacienda del lugar, se puso del parte del ejercito invasor, les proporcionaba dinero, armas y comida, se sintió por un tiempo un hombre influyente, protegido y más poderoso de lo que de por si ya era.

    Pero como bien sabemos el tiempo es el mejor aliado, o como se dice por allí “a cada cerdo le llega su san Martín” solo hay que tener un poco de paciencia.

    Sucedió que él ejercito invasor fue vencido, más por el coraje y el amor a su patria que por las armas rudimentarias que aquellos campesinos llevaban.

    El desencanto se dejo ver en aquel hombre, la buena suerte lo abandono, sufrió lo indecible, al sentir que habían descubierto su traición ahora su inmensa riqueza y posesiones no le servían de nada, así que temeroso de que le dieran muerte (bien merecido se lo tenía).

    Una noche, se preparó con alimentos, dinero y aquel caballo negro de gran alzada y porte que era su orgullo, le puso la montura aquella que guardaba para ocasiones especiales bordada con hilos de oro y plata.

    Tomo su sombrero y sus trajes de charro de botonaduras de oro y plata con los que presumía en el pueblo y salió de madrugada de su casa con rumbo desconocido; nunca más se le volvió a ver.

    Pasaron los años y una noche un leñador regresaba a su casa y fue sorprendido por un fuerte aguacero, como no podía distinguir el camino entro en una gran cueva que estaba a un lado de un gran arroyo para guarecerse y esperar que pasara la tormenta.

    Una vez dentro de la cueva la curiosidad llevo al hombre a investigar que tan grande era, así que tomo algunos arbustos y ramas secas que encontró e hizo una tea que encendió y fue penetrando hasta lo más profundo de la cueva.

    Al acabarse la tea y no ver el final de esa cueva, que se iba ensanchando más, busco en sus bolsillos y saco un trozo de ocote y lo encendió decidido a regresar y salir para seguir su camino.

    Pero antes que eso sucediera, la cueva se ilumino y dejo ver la figura de un jinete vestido de charro montado en su corcel negro, dos mulas tras de el arrastraban cuatro cajas desvencijadas y putrefactas que iban dejando caer monedas y joyas al suelo.

    Con la piel erizada por la sorpresa y el miedo, el leñador atina a preguntarle: ¿Quién eres?

    Y escucho que el fantasma le respondió: “Eso no importa... todo lo que ves, Será tuyo... si puedes llevártelo; pero no solo una parte debes llevarte ¡todo o nada!

    Aquel hombre se olvido de aquel tesoro y como pudo salió de la cueva y así bajo la tormenta, con la cara desencajada por el miedo llego corriendo y gritando al pueblo.

    Por las calles iba contando lo que había visto, la gente empezó a rodearlo y al escucharlo algunos valientes decidieron prepararse e ir al día siguiente a la cueva a investigar.

    Así que tomaron sus lámparas de petróleo llevando su reserva del mismo y hasta allá se dirigieron, solo encontraron los restos de la antorcha y del ocote usados por el leñador, por mucho tiempo han seguido buscando sin lograr encontrar nada.

    Hay una cosa que ellos ignoran o tal vez si saben pero el temor los hace hacer caso omiso de ella; el fantasma no se aparece a grupos, solo cuando va uno solo, como es el caso de otro leñador que borracho entro en la cueva, quien cuenta que al ver al jinete que brillaba en la oscuridad no sabía si era por las joyas, la montura o el traje de charro, se quedo con la “baba caída” y hasta “el cuete” se le quito al escuchar la sentencia: “Debes llevarte ¡todo o nada!”

    En esa región sus pobladores son muy pobres y saben que una inmensa fortuna que serviría para sacar de la pobreza a todo el pueblo, esta allí a escasos kilómetros de sus casas.

    Pero ¿existirá realmente el jinete del caballo negro? Tal vez alguien esta aguardando para apoderarse del tesoro y no compartirlo; pero... ¿habrá un valiente que pueda soportar la presencia del jinete? ¿Habrá algún valiente además con mucha fuerza que pueda con toda esa riqueza?

    Sabes... yo te voy a confiar un secreto... yo sé donde esta la cueva; puedo llevarte allí, si tu quieres ¿quieres venir a intentar, sacar ese tesoro? Ya sabes la única condición, ya conoces la sentencia es ¡todo o nada!
  • JavincyJavincy Fernando de Rojas s.XV
    editado marzo 2008
    De momento y para ver como se desarrolla el tema vamos a dejar el tema de Efezo que ya contiene tu relato en "viajes", si te parece bien. Puedes adjuntarlo también en "relatos" y el día que haya un buen numero de leyendas podemos crear un apartado especifico al respecto.

    Un abrazo Alondra.
  • FileFile Garcilaso de la Vega XVI
    editado agosto 2008
    :confused: PERO QUÉ ESTÁ PASANDO?
  • mariaelenamariaelena Francisco de Quevedo s. XVII
    editado agosto 2008
    Es un troll....deberan borrarlos..ha puesto como 5 mensajes creo
  • José-AlbertoJosé-Alberto Pedro Abad s.XII
    editado agosto 2008
    Un Troll? que es eso?
  • rocinanterocinante Garcilaso de la Vega XVI
    editado agosto 2008
    Buenas Jose Alberto, sobre este tema, y para ser mas exacto en la explicación te tendría que contestar alguien conocedor de estos males de la informática y que en el foro, me consta, que participan [email protected] que conocen muy bien el tema. A mi modo de entender, y por mis escasos conocimientos, los Troll son códigos de publicidad que una vez enviados se auto generan ( no es la palabra adecuada) por si solo y pueden colonizar la pagina donde se haya enviado, pero si se "incrustan" en algún sistema operativo, aunque los elimine vuelven a aparecer.

    A diferencia de los virus no son dañinos para los programas, pero si molestos e incordiantes, además, propagan una publicidad ilegal y atentan contra la privacidad de los pCS.
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