¡Bienvenido/a!

Pareces nuevo por aquí. Si quieres participar, ¡pulsa uno de estos botones!

¡Atención! Para conocer y opinar sobre la nueva plataforma de Foro de Literatura por favor haz clic aquí.

Las negras arenas

Conde WaldsteinConde Waldstein Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
editado agosto 2011 en Poesía Épica
VISITE: http://jrma1987.blogspot.com

LLLL
Las limpias piedras y el ocle

el pie desnudo pisaba,

si no las negras arenas,
nacidas de la pizarra.
LLLLLa mano, blanca y hermosa,
si, al pisar donde resbala,
un accidente temía,
apoyaba, sin mirarla.
LLLLNo lejos de las rodillas
que besan, a la mañana,
los vientos más atrevidos,
el caldero que llevaba.
LLLLY, en el caldero, las conchas
que, entre las rocas, alcanza,
las caracolas que duermen
cuando estamos a mar baja.
LLLLQue, remover los guijarros,
aunque labor es cansada,
al bígaro desentierra,
al caracol de las playas.
LLLLPor no decir que otras veces,
que es paciente y avezada,
si no recoge corales
y otro molusco acapara.
LLLLPorque con corto cuchillo
y con navaja afilada,
de la piedra a que se pegan
es posible separarlas.
LLLLY siempre a la noche pesca,
hija de una madrugada
que viene, siendo verano,
tan fresca como temprana.
LLLLPorque la pesca a la noche
suele ser menos avara,
cuando a su madre le lleva
el regalo de las calas.
LLLLEntre tanto a puerto llegan
y a las arenas calladas,
con lento paso, las olas,
con el despertar del alba.
LLLLEl alba que alegre juega,
el alba que viene rauda
a mirar sus ojos bellos,
que no el vuelo de su falda.
LLLLAunque pudiera envidiarlo,
bien que con envidia sana,
porque la falda que ciñe
enseña sus piernas blancas.
LLLLY diré que son, acaso,
como cristales de nácar,
como mármol cincelado,
como la nieve cuajada.
LLLLQue es honesta la chiquilla,
y no puede, entre las aguas,
caminar, entre las piedras,
sin mojar faldas más largas.
LLLLY sabed que es aburrido
cuando las horas se pasan
largamente estando sola,
por lo que la niña canta.
LLLLY es que es su canto amatista,
joya que puede apreciarla
la luna desde la altura
en el placer de escucharla.
LLLLPorque la luna la escucha,
porque la luna la llama,
si no la llaman los brillos
que lucen con la alborada.
LLLLPorque la escucha la luna,
la siente la luz del día,
que los días que ella pesca
oyen estas melodías.
LLL

2009 © José Ramón Muñiz Álvarez
“Alborada de San Juan en Puerto Vega”
Todos los derechos reservados por el autor.
Accede o Regístrate para comentar.


Para entrar en contacto con nosotros escríbenos a informa (arroba) forodeliteratura.com