PDA

Ver la Versión Completa : Vietnan


Javincy
15-ene-2008, 10:09
El cuenco de laca. Fernando Schwartz.

http://img100.imageshack.us/img100/7329/cuencolacamv7.jpg

Tras su aparente delicadeza, el pueblo vietnamita ha sabido resistir a los embates y turbulencias del siglo XX. En este libro, Fernando Schwartz le dedica un rendido homenaje a través de la apasionante historia Vuong, la joven protagonista de esta novela, en la que ha querido encarnar el espíritu de lucha y el afán de superación de Indochina. Una fascinante novela que conjuga la peripecia personal con la evocación de un fresco histórico inolvidable.

Javincy
15-ene-2008, 10:09
Para los aventureros que escojan este destino,ahí va el primer capítulo del libro de Fernando Schwartz "El Cuenco de Laca".

Primer Capítulo

Hace muchísimos años, durante un festival del Tet, el tío Khüê me llevó a visitar el templo de la Literatura. Yo era una chiquilla saltarina de apenas seis o siete años que, vestida con una túnica azul y un pantalón blanco, brincaba de charco en charco, riendo y haciendo el payaso. Por debajo del non la, el sombrero cónico campesino robado a uno de los sirviente de mi padre, sólo me asomaban las trenzas que me había hecho el aya aquella mañana. Iba feliz,corriendo de un lado para otro.El tío Khuê, que me había sacado de casa para que dejara de importunar a mi abuela en la cocina, exclamó:
-Liên,si no te tranquilizas, los espíritus te acabarán llevando más allá del río o la tortuga del lago te raptará.Y luego, ¿qué haremos? Tendré que volver a casa a decirle a tu madre que has desaparecido y que no te devolverán hasta el próximo festival.Vamos,niña...Vivíamos en el barrio de las 36 calles y,para llegar al templo,teníamos que andar muchísimo. La nuestra era una gran casa que mi abuelo había mandado construir en el número 4 de la calle de los Ladrillos, al lado del mercado del arroz,y muy cerca de la catedral de San José; y hasta el final de la Pho Trang Thi,que es donde se encuentra el parque en el que se alza el templo, había que recorrer un buen trecho de la ciudad.Nos llevaría toda la mañana, pensaba yo.Por de pronto,para llegar hasta la avenida,debíamos bajar por la calle de la Seda y luego bordear ellago,cuyas orillas estaban hoy repletas de gente festiva y apacible.Algunos paseaban mientras los niños se entretenían jugando a su alrededor, pero la mayoría de las familias se habían instalado en la hierba del parque para comer.
Todos celebraban juntos el nuevo año. Muchos familiares habían acudido a Hanoi desde pueblos alejados,desde Haiphong o desde la bahía de Halong, incluso desde Cao Bang,en la remota frontera con China. Como en cada festival del Tet,mi abuela se había encargado de decorar la casa:estaba preciosa,con los árboles de kumquat instalados en el patio y ramas de capullos de melocotón rosa asomando por todos lados.Íbamos en tropel a comprarlos al mercado de las flores,que en aquellos días parecía un carnaval de mil colores y aromas.
Mi abuela también preparaba el bánh chung ,el pastel de arroz pringoso que todos comíamos como una golosina hasta que nos dolía el estómago. Aún hoy,en Francia,en las fechas del Tet,lo cocino para mis nietos.Y ellos se arremolinan a mi alrededor mientras preparo los ingredientes, las hojas de dong,el lomo de cerdo,el arroz,que compro en una pequeña tienda vietnamita en el centro de Béziers, la soja verde y el nuoc mam cham ,la salmuera concentrada de pescado sazonada con azúcar,guindilla y ajo.Una vez, los más pequeños, viendo que me había ausentado de casa,decidieron beber de este misterioso brebaje que tan buen gusto da a las cosas de comer y que yo guardaba en una botella en la despensa;pasaron el resto del día ingiriendo grandes cantidades de agua para aplacar su sed y el ardor de sus paladares...sin conseguirlo.Los pobres. Mis nietos mayores siempre me piden que les deje envolver el pastel con las hojas de dong,como si cumplieran así con un rito lleno de tradiciones secretas del lejano Oriente. Aunque casi ninguno tiene rasgos verdaderamente orientales ni conserva muy arraigada la cultura vietnamita,el Tet es para todos ellos un regreso a las ceremonias tradicionales de unos antepasados que se les antojan muy exóticos,desde luego,más que Papá Noel.Cada año me obligan a contarles la leyenda del rey Hung Liên,que tenía veintidós hijos y los mandó a recorrer el planeta para que le encontraran delicias comestibles que él jamás hubiera probado.Veintiuno se fueron,pero el más joven,el príncipe Lang Lieu,se quedó en Hué,incapaz de decidir hacia dónde dirigir sus pasos.Asustado y sin saber qué hacer,Lieu se preguntaba un día y otro día y otro qué plato podría haber en el mundo que su padre,el más sabio,rico y poderoso de los reyes de la Tierra,no hubiera probado hasta entonces y dónde podría encontrarlo.Una noche,en que dormía un sueño inquieto,se le apareció un duende que le dijo:«El hombre no puede vivir sin arroz »;y le dio la receta del bánh chung .Los veintiún príncipes regresaron de sus viajes.Pero ninguno traía plato alguno que el rey no hubiera probado ya o que resultara suficientemente delicioso.Defraudado,decidió probar el bánh chung de su hijo menor.Y le gustó tanto y tanto comió de él que le preguntó a Lieu:«¿Dónde has encontrado esta receta tan maravillosa?». Cuando el joven príncipe le contó la historia de su sueño y del duendecillo que se le había aparecido,Hung Liên quedó impresionado de la ayuda divina quehabía recibido su hijo y,viendo en ella una señal propicia de los cielos,allí mismo lo nombró heredero del trono.
Cuando concluyo el relato,mi nieta más pequeña siempre asegura que esa misma noche se le ha aparecido un duende.«Es como un hada y tiene el pelo rubio con muchos rizos »,explica.«¿Y qué te ha dicho?»,le pregunto. «Me ha dado una receta »,dice;«se hace con arroz pringoso y miel,cerezas,mazapán,chocolate y mucho azúcar y hojas de dong ».«Vaya »,suelo contestar,«me parece que esa receta va a resultar muy,muy empalagosa ».«¡Pero mela ha dado el duende!¿Me dejarás que la pruebe,abuela?».Claro,para mí,como para cualquier niño,las leyendas que me iba contando el tío Khuê a medida que caminábamos hacia el templo de la Literatura,eran cuentos de hadas. Nuestros cuentos de hadas.
-Tío Khuê,¿me cuentas la historia de Tao Quan?Por favor,tío Khuê -le decía,tirándole de los faldones de la túnica.Y el tío Khuê suspiraba como si le costara gran esfuerzo acceder,y por fin me decía:
-Bueno,te la cuento,pero sólo con la condición de que no te muevas de mi lado.Tao Quan,los tres espíritus del hogar,viven en las cocinas de las casas y todos los años, justo antes del fin de año,emprenden a lomos de grandes carpas un viaje larguísimo para visitar al Emperador de Jade.Ocurrió hace muchos,muchos años,en la víspera de una fiesta del Tet. Un leñador, felizmente casado con una mujer muy dulce y muy hermosa,tiempo atrás había empezado a angustiarse porque creía que no sería capaz de ganar lo suficiente para que pudieran comer y no morirse de hambre...
-Pero los abuelos tienen suficiente dinero,¿verdad,tío Khuê?Y nunca, nunca nos moriremos de hambre,¿verdad?
-Claro que no, Liên.No sé por qué piensas esas cosas.
¿Me dejas seguir?-añadió con tono malhumorado y,sin esperar a que le contestara,continuó -:El leñador,de tan preocupado como estaba, se dio a la bebida.Como tenía poco dinero,sólo podía comprar vino de arroz para cocinar o vino de víbora...
-¡Puaj,tío Khuê!Está malísimo.No me gusta nada.
-Qué sabrás tú.Bebía y bebía,y ahora casi siempre estaba borracho.Miraba a su mujer y,en vez de sentir remordimientos por cómo se comportaba con ella,empezó a pensar que ella tenía la culpa de todo.Y se enfadaba a diario,con unas cóleras terribles contra su mujer, amenazándola y gritándole, y cubriéndola de improperios.De tal modo que un día,ella no pudo más y se marchó de la casa.-Ahora viene la parte que más me gusta -dije.
-Cállate y escucha.¿O quieres que no siga contando?
Diablo de niña.Pasaron unos años y la mujer volvió a casarse,esta vez con un cazador con el que fue muy feliz. Una víspera de Tet,un mendigo llamó a la puerta.El cazador no estaba: había ido a buscar alguna pieza que les sirviera para cenar aquella noche.La mujer abrió y enseguida reconoció al mendigo:era el leñador con el que había estado casada tanto tiempo atrás.El pobre hombre venía en un estado lamentable,lleno de llagas y medio desfallecido de hambre y frío.La mujer se apiadó de él y lo hizo entrar para darle algo de comer y dejar que se calentara junto a la lumbre.Pero no bien se hubo sentado,oyó que su nuevo marido,el cazador,regresaba a casa.Temiendo que pudiera enfadarse y,puesto que era fornido y muy hábil con las armas de caza,decidiera acabar con el mendigo,hizo que éste se escondiera debajo de un montón de paja.
-Huy,huy,huy,tío Khuê.¿Y por qué ella no le dijo que había llegado su antiguo marido y que podían comer todos juntos?Así no habría pasado nada.
-Porque no, Liên.El caso es que el cazador tenía mucha hambre y había cobrado una buena pieza.Quiso que la asaran enseguida y prendió fuego al montón de paja. Encuanto se puso a arder,echó la pieza cobrada...
-¿Y qué animal era?
-No sé,me parece que un dragón.
-¡No era un dragón!Un dragón es muy grande,tío Khuê.
-Pues sería un dragón pequeño.
-No hay dragones pequeños.
-Pues una tortuga...o un jabalí.Eso:era un jabalí y lo echó sobre el montón de paja ardiendo. El pobre mendigo,pensando que si gritaba o salía de debajo del fuego comprometería a la mujer y que el cazador,furioso y creyéndose engañado,la mataría,guardó silencio para que nada lo delatara.La mujer,comprendiendo que el mendigo callaba para salvarla,se lanzó ella también a las llamas para morir con él.Entonces,el cazador,creyendo que su amada se había tirado al fuego por alguna cosa indigna y cruel que él hubiera hecho,e incapaz de pensar en seguir viviendo sin ella,también se lanzó a las llamas.Los tres murieron abrasados.Pero el Emperador de Jade,que todo lo ve y al que esta historia de amor y lealtad había emocionado grandemente,se apiadó de los amantes y decidió que merecían ser recompensados.«¿Qué haré para demostrarles mi agrado?»,pensó.«Los convertiré en dioses,eso haré. Pero no unos dioses cualesquiera.Tres criaturas capaces de tanto sacrificio por amor serán seguramente quienes mejor protegerán los hogares de los vietnamitas ».Y a los tres los convirtió en los espíritus del Tao Quan.
-¿A los tres?
-A los tres.Y desde entonces les encargó que se ocuparan del bienestar de todos los vietnamitas y les ordenó que vivieran en las cocinas, cerca del hogar, que es donde se encuentran la paz y la felicidad.Cada fin de año, los Tao Quan cabalgan a lomos de los grandes peces en su largo viaje hasta el Cielo.Allí le contarán al Emperador de Jade los acontecimientos del año transcurrido e implorarán que derrame buena fortuna y mejores dones sobre todas las familias.Por eso,siete días antes del Tet Nguyen Dan,los vietnamitas preparan altares con comida y agua y flores para que los Tao Quan no pasen hambre ni sed durante el largo viaje,y sueltan carpas en los lagos y ríos,de modo que,a caballo sobre sus lomos,les resulte más fácil y descansado el camino.
-¿Y después qué pasa?
-Ah,después...Dime tú qué pasa,Liên.Me quedé en silencio.Bueno,me quedaba siempre en silencio,como si tuviera que reflexionar sobre un final del que no estuviera muy segura,porque esta historia era un rito que todos cumplíamos con el tío Khuê cada vez que nos la contaba:todos los años nos sentábamos a sus pies y le insistíamos hasta que nos relataba la verdadera leyenda de Tao Quan.Al cabo de un momento,le dije:
-Cada fin de año,los Tao Quan regresan a la Tierra y, en la medianoche del último día,todos los problemas y las penas y las desgracias quedan atrás,porque los tres espíritus han convencido al Emperador de Jade de que no vale la pena que las tristezas pasen al nuevo año.¿Qué son desgracias,tío Khuê?
-Nada,cosas de mayores -contestó con impaciencia -.¿Y entonces?
-Entonces todos nos ponemos contentísimos y bailamos y lo celebramos,¿verdad?
-Sí.
-¡Ah!Y todos cumplimos un año más.
Esta leyenda de Tao Quan siempre me ha parecido más hermosa y lírica que las complicaciones cristianas que arrancan con el nacimiento de Cristo y las promesas de dolores y expiaciones.¿No éramos más felices lanzando carpas al Río Rojo -al Song Hong - y al lago de Hoan Kiem,el de la Espada Restituida,por el que acabábamos de pasar el tío Khuê y yo,que preparándonos a penar por este valle de lágrimas de los cristianos?Leyenda por leyenda,siempre preferí la más amable y poética de las dos.
Andando y brincando habíamos llegado a la avenida Trang Tri.Entonces,bajo la dominación francesa,se llamaba rue Borgnis Desbordes.Sólo nos quedaba recorrerla casi de punta a cabo hacia el oeste para llegar a los jardines del templo de la Literatura,más allá de un lugar ante el que todos los vietnamitas pasábamos con la vista baja: la infame cárcel francesa de Hoa Lo.

César
23-oct-2008, 13:16
Lástima. Gentes como tú son las que desprestigian a las personas honestas con distintas opciones sexuales... lástima de verdad. Anda, vete a un psicólogo que tiene para rato contigo.
César

rocinante
23-oct-2008, 17:16
Crist y Cesar, no le hagais casos a estos mensajes, ni los citéis, pues son robots publicitarios que se auto generan automáticamente

pilar47
23-oct-2008, 17:35
Cesar...jajaajaj me ha hecho gracia la parrafada que le hechas al robot...jajajaaj como buen maño aleee...además te ha pasado como a mi,que estamos contestando a mensajes de enero..si es que este robot esta rescatando cosas del baul de los recuerdos..
Sabés que te lo digo con cariño Cesar,es que tienes una gracia ainsssss este niño...besos

César
23-oct-2008, 17:56
Cesar...jajaajaj me ha hecho gracia la parrafada que le hechas al robot...jajajaaj como buen maño aleee...además te ha pasado como a mi,que estamos contestando a mensajes de enero..si es que este robot esta rescatando cosas del baul de los recuerdos..
Sabés que te lo digo con cariño Cesar,es que tienes una gracia ainsssss este niño...besos

¡Pero si ya sé que me lo dices con cariño!... que no soy -excesivamente- susceptible, jajaaaja... si es que luego he pensao "mira que si estoy contestando a un robot" jajaajj es la leche esto.