Javincy
20-mar-2008, 12:37
Hola, dejo aquí un blog que puede resultar interesante a todas las personas que quieren iniciarse en el mundo de las letras.
http://miseriasliterarias.blogspot.com
Rescato un aperitivo para que os entre el gusanillo:
El dinero de los premios obtenido en concursos literarios ¿tiene algún tratamiento especial para los amables recaudadores de impuestos?
Por norma general, casi siempre tributa como un rendimiento del trabajo más, practicándosele la retención correspondiente del IRPF —si no están exentos de ello por ley como, por ejemplo, el Príncipe de Asturias o el Cervantes—. A esta norma general pueden aplicársele algunos matices en función de la naturaleza del premio (si el ganarlo no contempla la cesión de derechos de autor ni pago a cuenta de futuros royalties entonces puede tributar como «rendimiento irregular» o incluso, en determinadas circunstancias, puede incorporarse el importe al epígrafe G1 —premios derivados de juegos, concursos y rifas benéficas—. Lo juro. Una vez tuve ocasión de ver uno así). Al margen del tratamiento puramente fiscal, existen otros detalles curiosos. Por ejemplo, si la cuantía del premio no es excesiva, algunas entidades convocantes tienen la deferencia de aportar de forma añadida el importe de la retención, siendo neto para el galardonado el importe nominal del premio. En cualquier caso, no acepte mi palabra a pies juntillas. La legislación fiscal no es mi fuerte y, en mi caso, todos estos asuntos los lleva un asesor.
¿Es frecuente que el escritor exitoso reciba órdenes de la editorial sobre qué asunto escribir?
Lo es. Pero no se trata tanto de recibir órdenes como de sugerir hábilmente una temática concreta. Hay que enfocar la cuestión desde una perspectiva concreta mediante la cual una editorial concibe su negocio. La literatura, invariablemente, pasa por modas y tendencias. Recientemente fue la de escribir sobre la Guerra Civil; ahora están en boga los misterios arcanos, los templarios y las novelas pseudohistóricas; mañana serán las de ciencia-ficción. Todo ello conlleva a que las editoriales aprovechen estas circunstancias para sugerir a sus autores que escriban sobre aspectos vendibles y acordes al momento literario que se vive. La presión ejercida dependerá del nivel de éxito que tenga el autor al que se le sugiere. A los grandes autores no se les sugiere. De hecho, son ellos los que marcan las nuevas tendencias literarias. A los autores medios se les insta a escribir algo que sea acorde con la tendencia editorial del momento. Y dicha presión puede llegar a ser bastante férrea. Conozco de primera mano el caso de un autor que ganó un premio literario de una famosa editorial y que una vez que pasó a pertenecer a la escudería de dicha editorial, se le terminó declarando persona non grata por negarse a aceptar este tipo de sugerencias por parte del editor, vetando cualquier texto que presentaba y que no era acorde a las directrices marcadas.
http://miseriasliterarias.blogspot.com
Rescato un aperitivo para que os entre el gusanillo:
El dinero de los premios obtenido en concursos literarios ¿tiene algún tratamiento especial para los amables recaudadores de impuestos?
Por norma general, casi siempre tributa como un rendimiento del trabajo más, practicándosele la retención correspondiente del IRPF —si no están exentos de ello por ley como, por ejemplo, el Príncipe de Asturias o el Cervantes—. A esta norma general pueden aplicársele algunos matices en función de la naturaleza del premio (si el ganarlo no contempla la cesión de derechos de autor ni pago a cuenta de futuros royalties entonces puede tributar como «rendimiento irregular» o incluso, en determinadas circunstancias, puede incorporarse el importe al epígrafe G1 —premios derivados de juegos, concursos y rifas benéficas—. Lo juro. Una vez tuve ocasión de ver uno así). Al margen del tratamiento puramente fiscal, existen otros detalles curiosos. Por ejemplo, si la cuantía del premio no es excesiva, algunas entidades convocantes tienen la deferencia de aportar de forma añadida el importe de la retención, siendo neto para el galardonado el importe nominal del premio. En cualquier caso, no acepte mi palabra a pies juntillas. La legislación fiscal no es mi fuerte y, en mi caso, todos estos asuntos los lleva un asesor.
¿Es frecuente que el escritor exitoso reciba órdenes de la editorial sobre qué asunto escribir?
Lo es. Pero no se trata tanto de recibir órdenes como de sugerir hábilmente una temática concreta. Hay que enfocar la cuestión desde una perspectiva concreta mediante la cual una editorial concibe su negocio. La literatura, invariablemente, pasa por modas y tendencias. Recientemente fue la de escribir sobre la Guerra Civil; ahora están en boga los misterios arcanos, los templarios y las novelas pseudohistóricas; mañana serán las de ciencia-ficción. Todo ello conlleva a que las editoriales aprovechen estas circunstancias para sugerir a sus autores que escriban sobre aspectos vendibles y acordes al momento literario que se vive. La presión ejercida dependerá del nivel de éxito que tenga el autor al que se le sugiere. A los grandes autores no se les sugiere. De hecho, son ellos los que marcan las nuevas tendencias literarias. A los autores medios se les insta a escribir algo que sea acorde con la tendencia editorial del momento. Y dicha presión puede llegar a ser bastante férrea. Conozco de primera mano el caso de un autor que ganó un premio literario de una famosa editorial y que una vez que pasó a pertenecer a la escudería de dicha editorial, se le terminó declarando persona non grata por negarse a aceptar este tipo de sugerencias por parte del editor, vetando cualquier texto que presentaba y que no era acorde a las directrices marcadas.