Aeneas
19-mar-2008, 12:55
Debo decir y digo que los Clásicos con mayúsculas están siendo maltratados por una gran parte de la sociedad de hoy. Pero no sólo a un nivel político, sino también a un nivel cultural. Antes que nada hay que decir que cuando digo Clásicos me refiero a la cultura de la Grecia y Roma clásicas. En un foro como es este, en donde todos tenemos una sensibilidad especial por el mundo de la literatura, y en donde todos leemos mucho o poco, pero leemos, deberíamos acordarnos de esta cultura. Una cultura que le pese a quien le pese, fue un cultura civilizadora. Sí, civilizadora.
Pero no sólo de literatura vive el homo legens. Ante de hablar de aquella empezaré hablando de un ciencia que sin ella un buen escrito no lo sería. La filosofía. Ahora todos somos filósofos. Todos tenemos nuestra propia filosofía de vida. Todos opinamos de cosas como de dónde venimos, si tenemos alma si hay Dios o dioses etc… pero pocos han leído a Platón, poco saben quienes fueros los sofistas, pocos han leído los tratados de naturaleza de Aristóteles… Sin estos griegos no estaríamos opinando de las cosas que arriba he dicho. O, qué rápido soltamos eso de: sólo sé que no sé nada, o nosce te ipsum. ¿Quién dijo aquello? ¿Qué significa lo otro?
De la filosofía pasamos a la sociedad. Roma. Ciudad que bebió y conquistó a Grecia. Pero como dijo Horacio: Graecia capta ferum victorem cepit. Aquella aldea que fundó un gemelo que mató a su hermano, ambos no sólo de estirpe guerrera por ser hijos de Marte, sino también de estirpe troyana, se fue transformando poco a poco en una ciudad donde la cultura y las buenas costumbres se fueron estableciendo. Hicieron un Senado donde las leyes se establecían. Esa ciudad miró a Italia. La conquistó. Conquistó Grecia, y como decía arriba, Grecia conquistó a su fiero vencedor. Una vez que Roma está absorbida por Grecia pasa esa cultura a Europa. Roma da a Hispania una lengua, una filosofía, le enseña a cultivar sus campos, le da vías para unir a sus ciudades, le da acueductos, alcantarillado, teatros… la civiliza. Me pueden decir ahora que no civiliza sino que impone. Pues yo creo que no: cuando Roma llega a Hispania, sus gentes apenas sabían casi nada de arar, cultivar e incluso de escribir.
Esta cultura se quedó en Hispania, el latín “murió”. Pero tuvo un hijo: el castellano, hermano del francés, del portugués, del italiano etc… Este hijo, pasados muchos siglos viajó a América y viendo la maravilla que vio se quedó a convivir con aquella cultura. Este hijo del Latín hoy en día vive en muchos sitios de este planeta, es viejo, pero como todo lo viejo es sabio y evoluciona. Pero para evolucionar, se acuerda de cosas que le dijo su padre, como todos hemos hecho. Lo malo que le pasa a este hijo es que sus usuarios a veces queremos que evolucione de forma contraria a su naturaleza. Por qué pasa esto, porque desconocemos a su padre.
Literatura. Qué bien suena ¿verdad? Pues no sonaría así si no hubiera sido por el Latín. A la literatura la hemos dividido en géneros. El mundo clásico también. Tenemos la épica: Poema de Mio Cid, una gran obra de arte, pero gracias a qué; pues gracias a La Ilíada, a La Odisea y a La Eneida. Si no, nuestro héroe más famoso y más maltratado de nuestra cultura solo hubiese sido un infanzón que destacó porque trabajaba muy bien sus campos y no lo conoceríamos de forma tan preciosa como: de los sos ojos tan fuertemente lorando / tornava la cabeza y estava los catando.
Si pasamos a la lírica ¿dónde estarían el Marqués de Santillana, Jorge Manrique, Gracilaso de la Vega, mi admirado Don Francisco de Quevedo, Góngora, y, sí, García Lorca, Vicente Aleixandre, y toda esa generación, si no hubiesen leído la dulzura de Safo, la gracia de Anacreonte, las travesuras de Catulo, y la poesía clásica de Horacio?
El teatro directamente no sería teatro si no hubiera existido la cultura griega.
Nos civilizaron enseñándonos su lengua, enseñándonos a crear ciudades, a contarnos su historia, su religión… ¿Por qué no seguimos leyéndolos? ¿Por qué rechazamos sus lenguas? ¿Hemos dejado a nuestro castellano huérfano? En las aulas nadie conoce a Cicerón, nadie sabe que hubo héroes que entretuvieron a muchos niños con sus historias, nadie sabe incluso ni cuándo vivieron. El Latín ha desaparecido de las aulas para darle paso a cosas tan absurdas como educación para la ciudadanía. Pero ¡qué más educación para la ciudadanía que la cultura clásica! Talleres de cocina, talleres de esmaltado, talleres de talleres, señores ¿saben de donde viene “taller”?
La educación se ha muerto, como se ha muerto el latín, el renacimiento etc… ¡qué viva la nueva y mala educación! Así que yo, ahora, delante de todos mis amigos de este foro, declaro que no soy ciudadano español (y me cuesta) y digo como dijo San Pablo cuando vio que iba a ser azotado: EGO CIVIS ROMANUS SUM!
Pero no sólo de literatura vive el homo legens. Ante de hablar de aquella empezaré hablando de un ciencia que sin ella un buen escrito no lo sería. La filosofía. Ahora todos somos filósofos. Todos tenemos nuestra propia filosofía de vida. Todos opinamos de cosas como de dónde venimos, si tenemos alma si hay Dios o dioses etc… pero pocos han leído a Platón, poco saben quienes fueros los sofistas, pocos han leído los tratados de naturaleza de Aristóteles… Sin estos griegos no estaríamos opinando de las cosas que arriba he dicho. O, qué rápido soltamos eso de: sólo sé que no sé nada, o nosce te ipsum. ¿Quién dijo aquello? ¿Qué significa lo otro?
De la filosofía pasamos a la sociedad. Roma. Ciudad que bebió y conquistó a Grecia. Pero como dijo Horacio: Graecia capta ferum victorem cepit. Aquella aldea que fundó un gemelo que mató a su hermano, ambos no sólo de estirpe guerrera por ser hijos de Marte, sino también de estirpe troyana, se fue transformando poco a poco en una ciudad donde la cultura y las buenas costumbres se fueron estableciendo. Hicieron un Senado donde las leyes se establecían. Esa ciudad miró a Italia. La conquistó. Conquistó Grecia, y como decía arriba, Grecia conquistó a su fiero vencedor. Una vez que Roma está absorbida por Grecia pasa esa cultura a Europa. Roma da a Hispania una lengua, una filosofía, le enseña a cultivar sus campos, le da vías para unir a sus ciudades, le da acueductos, alcantarillado, teatros… la civiliza. Me pueden decir ahora que no civiliza sino que impone. Pues yo creo que no: cuando Roma llega a Hispania, sus gentes apenas sabían casi nada de arar, cultivar e incluso de escribir.
Esta cultura se quedó en Hispania, el latín “murió”. Pero tuvo un hijo: el castellano, hermano del francés, del portugués, del italiano etc… Este hijo, pasados muchos siglos viajó a América y viendo la maravilla que vio se quedó a convivir con aquella cultura. Este hijo del Latín hoy en día vive en muchos sitios de este planeta, es viejo, pero como todo lo viejo es sabio y evoluciona. Pero para evolucionar, se acuerda de cosas que le dijo su padre, como todos hemos hecho. Lo malo que le pasa a este hijo es que sus usuarios a veces queremos que evolucione de forma contraria a su naturaleza. Por qué pasa esto, porque desconocemos a su padre.
Literatura. Qué bien suena ¿verdad? Pues no sonaría así si no hubiera sido por el Latín. A la literatura la hemos dividido en géneros. El mundo clásico también. Tenemos la épica: Poema de Mio Cid, una gran obra de arte, pero gracias a qué; pues gracias a La Ilíada, a La Odisea y a La Eneida. Si no, nuestro héroe más famoso y más maltratado de nuestra cultura solo hubiese sido un infanzón que destacó porque trabajaba muy bien sus campos y no lo conoceríamos de forma tan preciosa como: de los sos ojos tan fuertemente lorando / tornava la cabeza y estava los catando.
Si pasamos a la lírica ¿dónde estarían el Marqués de Santillana, Jorge Manrique, Gracilaso de la Vega, mi admirado Don Francisco de Quevedo, Góngora, y, sí, García Lorca, Vicente Aleixandre, y toda esa generación, si no hubiesen leído la dulzura de Safo, la gracia de Anacreonte, las travesuras de Catulo, y la poesía clásica de Horacio?
El teatro directamente no sería teatro si no hubiera existido la cultura griega.
Nos civilizaron enseñándonos su lengua, enseñándonos a crear ciudades, a contarnos su historia, su religión… ¿Por qué no seguimos leyéndolos? ¿Por qué rechazamos sus lenguas? ¿Hemos dejado a nuestro castellano huérfano? En las aulas nadie conoce a Cicerón, nadie sabe que hubo héroes que entretuvieron a muchos niños con sus historias, nadie sabe incluso ni cuándo vivieron. El Latín ha desaparecido de las aulas para darle paso a cosas tan absurdas como educación para la ciudadanía. Pero ¡qué más educación para la ciudadanía que la cultura clásica! Talleres de cocina, talleres de esmaltado, talleres de talleres, señores ¿saben de donde viene “taller”?
La educación se ha muerto, como se ha muerto el latín, el renacimiento etc… ¡qué viva la nueva y mala educación! Así que yo, ahora, delante de todos mis amigos de este foro, declaro que no soy ciudadano español (y me cuesta) y digo como dijo San Pablo cuando vio que iba a ser azotado: EGO CIVIS ROMANUS SUM!