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rocinante
12-mar-2008, 18:51
OBESIDAD MALEFICA


Todo es comprensible, disculpable y tolerable en estos tiempos de ahora. Los delincuentes son victimas de la Sociedad. Los ladrones de alto nivel también, pero estos ya se preocupan de robar bastante para enviarlo fuera del país y pagar a un buen abogado para no ir nunca a la cárcel. Los sicópatas asesinos y hasta los violadores son considerados enfermos, a los que hay que sanar y reintegrarlos a la sociedad. A los locos peligrosos no se les encierran, porque es en la calle, en la familia, en donde según los médicos encontraran su curación. Y hasta los que pegan y matan a sus mujeres son comprendidos y difícilmente castigados.

Pero para el que no existe compresión, ni se tolera, ni se le tiene piedad, es al “Gordo” al obeso, a la persona llena de kilos y grasa. Nadie le ayuda, solo recibe miradas de compasión, comentarios irónicos y sonrisas maliciosas. Ser “Gordo” hoy, en la sociedad mal llamada del bienestar, es ser el centro de las miradas, es una mancha en la familia, una lacra que le acompaña como una sombra.. Es como la pesadilla continua de la que no se puede escapar ni esconder, sin poder dejar de serlo.

El “Gordo” suele nacer en una familia normal, en kilos y carnes. Pero la Naturaleza manda y es después con los años, con el desarrollo del bebé cuando se hace sentir. La cría del “Gordo” como todos los recién nacidos, hace las delicias de sus padres, que son normalmente delgados. El padre porque consume sus calorías en los atascos diarios de tráfico. En pensar contiguamente en la Hipoteca, en hacer continuamente y a diario horas extras y en aguantar a su jefe que como todos, lo hace objetivo de sus manías, sus fracasos y sus traumas. La madre al contrario, aguanta su tendencia a la gordura matándose de hambre y en probar todas las dietas conocidas. Pero el niño es otra cosa, a los pocos meses empieza a mostrar la ruina que le espera en su futura existencia. Crece deprisa, sonrosado, alegre regordete, se traga los biberones como un choto hambriento y ansioso y los “potitos” las papillas y los biberones, no son nada, ni llenan aquel cuerpecito, que traga como dos perrillos abandonados.

Las visitas, cumplidoras de las vecina y las “marujas” de la escalera, no se hacen de esperar y con sus deliberados y sarcásticos comentarios, ponen a la madre del niño alerta, en lo que ella no quiere ver y en lo que se empeña en no pensar. Son los comentarios socarrones e hirientes de las visitas, lo que la entristece-

-¡Hay que guapo. -¡Que hermoso y que regordete se cría este niño. ¡-

-¡ ha¡ -¡ Y seguro que cuando sea mayor será un poco gordo, ¡verdad. ¡-

Suelen dejar la palabra “Gordo” suspendida en el aire, la pronuncian con “retintín” como prediciendo el negro futuro que le espera a la infeliz criatura, que inocente en su camita solo espera y sueña con su próxima comida.

La madre angustiada lo sabe, y en su interior maldice a la abuela o al abuelo cuya ascendencia ha hecho “Gordo” a su hijo. Entonces, empieza su callada batalla particular contra los kilos que se acumulan en el cuerpo de su hijo. Batalla perdida de antemano, pero que ella piensa ganar a toda costa. En la farmacia del barrio, hace acopio de todo lo comestible infantil que no engorde. Consulta y le da la lata al pediatra del seguro e incluso acude a las visitas de los brujos modernos para intentar frenar una gordura que no cesa.

Pronto el “Gordito” como yá lo llaman en la casa se ha puesto en los cinco años. Es una bolita de grasa que juega, ríe y rueda por la casa sin que nadie puede detener sus pasos silenciosos hacia al frigorifico. A los ocho años es el gordito de la escalera al que su nombre no cuenta, es el “Gordito“ a secas y todos le conocen así. Ya para entonces, la madre tiene que arrancarlo de los escaparates de las pastelería y estar atenta para que no se coma el bocadillo de los compañeros del colegio.

El “Gordito” no juega mucho, se cansa pronto, sus kilos y su anchura no le dejan correr, y se pone muy colorado. En la clase, la palabra “Gordo” flota en el ambiente como una sentencia, como una losa que está pendiente del el “Gordito” que ya se ha convertido en un completo “Gordo” porque ahora está más alto y grande que todos los de su edad. Un empujón de su cuerpo es temido en la clase y en el patio del recreo, pero aún así la palabra “Gordo” lo desarma porque tiene que escucharla más de una vez y hasta el profesor se ríe cuando los niños lo provocan con este apodo al que nunca se acostumbrará. Aunque podría estar más lleno y más gordo, pero las continuas dietas a las que la madre lo somete, hacen que muestre una cara pálida con la “papada” lacia, caída, como dos bolsas deshinchadas. Su tristeza y su apatía le vienen de hay, de su hambre nunca sastifecha del todo. Aún así, no falta la amiga o vecina de turno que no pare a su madre por la calle y no le suelte el comentario de siempre, recordándole a la pobre y sufrida madre la gordura fofa y alarmante de su retoño. El niño se calla y mira, y se calla porque su edad no le permite contestar, pero si pudiera, les diría a aquellas brujas, momias arrugadas de peluquería semanal, de que se cuidaran de ellas, de quitarse aquellas arrugas y pellejos que les cuelgan de la cara y que tienen más pellejos en su cuerpo aluminoso que un fabrica de panderetas.

Pero el “Gordo” sigue su vida y a duras penas convive con los demás y trabaja y en esas aventuras sufre todos los avatares y contratiempos de los “Gordos“. Que sus posaderas no quepan en ninguna silla de la oficina. Que en la cama se caiga por los dos lados a la vez. Que las chicas le huyan. Que no encuentre ropas de su talla. Y que en el autobús y en el “Metro” le cobren dos billetes por su anchura. Pero con una moral y un animo tan grande como su cuerpo, lucha, batalla y a su modo, no deja entrar en el armario de su pecho, a la tristeza ni a la depresión, ahora come, absorbe, todo lo que no comió en sus años sometido a la autoridad de su madre. Traga más bien, devora de todo, como vengándose de todos, desdeña y huye de los alimentos “semí” en calorías, de los cafés con leche, que no llevan ni leche, ni café, ni azúcar. Del pan de salvado, aquello que se le echaba para comer a las gallinas, de todo lo congelado y lo desnatado. De los colorantes. De los conservantes. De los edulcorantes. De la química y la grasa saturada.

Para eso acude a los pueblos de montaña y allí se atiborra de alimentos naturales que no conocía. Con carnes que no han visto la nevera ni el congelador. Con frutas y hortalizas de huertas que no saben de invernaderos. De pan de miga honda y corteza gruesa y morena. De vino fuerte y espeso. De longanizas caseras. y embutidos al aire. Con postres con mucha nata de leche entera y ordeñada a mano Y con aquellos sabores que le son tan nuevos y tan desconocidos se le acrecienta su eterna voracidad y disfruta como nunca de la comida. Del ambiente sereno de los pueblos y de haber dejado el lastre de la culpabilidad de estar “Gordo” De una paz que siempre le ha sido negada, por su condición de obeso..

Come y come, y es feliz, y se siente pleno de vida y de ilusión y asombrosamente, con sorpresa, observa que no coge peso, que sus kilos son los de siempre, que la basculas no le engaña. Que está y se mantiene como siempre. Su gordura es estable, estática, natural y real. Viva como su propìa existencia.



Fin

Recordando la delgadez de la juventud 01 mayo 2002


Rocinante

mariaelena
12-mar-2008, 20:12
uh....Roci...que suerte que has sacado este tema de los gordos, yo pense que era la unica loca que queria tratar el proposito.
Creo que tienes telepatia, puesto que ya una vez casi casi...me patotean...por referirme al tema.
Resulta que... colgue en un foro, un texto sobre obsesidad, ..aludiendo que tambien era un problema social; y no sabes creo que hasta ahora tengo un nudo en la garganta remordida y atormentada por las sacudidas que recibi(no me hagan caso..., se esquivar garrotazos...)pero les juro que no tuve mala intencion solo quise plantearlo, tampoco fui irrespetuosa, no se como sali de esa.
En cuanto puse el tema, como 10000 gordos, me atacaron no por el tema, sino porque lo colgue como problematica social.
Bueno, espera, que los recuerdos no me dejan concentrarme necesito.... olvidarme un poquito del trauma y luego charlamos de tu texto...

Ah...Roci...puedes poner el texto...en otra letra o un poquito mas grande, para que sea mas facil leerlo...thank

un abrazo,

rocinante
12-mar-2008, 21:40
Ya está puesto en formato deletra más grande. Y es que no se porque salió la letra tan pequeña.

Pues lo siento mi muy estimada, el que te atacaran por algo que está en nuestra sociedad del primer mundo como
un mal, este de la obesidad, que tantos problemas de salud nos trae.

Salvo mi relato que no es un informe serio, toda las noticias sobre obesidad, han de ser tenidas en cuenta por la importancia que tienen.

Aquí en España las autoridades medicas y docentes se estan dando cuenta de lo gordo que se estan poniendo nuestros pibes, y es que, y según la Televisión había niños ¡¡que no sabían lo que era comerse un tomate!! así que visto como estan als cosas, se han cambiado los menús de los colegios y se ha impuesto por ley de que las pastas - bollos, magdalenas etc,ect- no lleven tanta grasa saturada.

Pero lo que es verdad es que cada vez somos más gordos, y por escribir esto que es una realidad latente en nuestra sociedad, nadie se tiene que molestar. Así que tomateló a risa, y rieté de los gordos, y de los flacos, y d elos calvos, y de ti misma, te encontraras mejor.

Saludos.

Rocinante

mariaelena
12-mar-2008, 21:52
y si...has dicho la justa...
Yo quise, justamente plantear la obesidad infantil, y solo empece a plantear el problema de la sociedad moderna, entre otras cosas, los padres que trabajan muchas horas y los ñiños alimentados a jum food(hamburguesas pre-prepadas,etc)con altos contenidos de sales y grasas.
Y la necesidad de una solución..., o que soluciones se pueden plantear..?., ya que no es cuestion de estetica (si nos vemos mal o bien), es cuestion de salud...lo que sucede es, que hay que tomar conciencia...y como tu bien aclaras, a veces la verdad duele y se prefiere callar..., en sintesis me sucedio que el tema que yo colgue, quedo como descolgado al ser atacada, y porsu..., ante la discusion del planteo de que no es un tema social, preferia soltar el texto y listo....a otra cosa.
Porsu, que no me gusta seguir discutiendo al que no quiere entender.
Vaya!!!, que me ha hecho bien saber que piensas igual

un abrazo,

artemisa
13-mar-2008, 14:29
Rocinante me agradó que el Gordo finalmente comiera y disfrutara por ello.Resulta muy amena tu exposición.

Creo que incide maléficamente tanta preparación industrial en nuestras comidas: a modo de merienda en el colegio se llevaba algún emparedado casero, una fruta o un pastelito hecho en casa; hoy, existen " bolsitas" repletas de cualquier embutido...que si se me permite además, redundan en grandes cantidades de basura.

Me parece interesante agregar que la falta de tiempo para ejercitarse a raíz de las muchas horas de trabajar, de movilizarse, de la contaminación, de la delincuencia, de ésto y aquello provoca que mucha gente evite programarse unos minutitos para hacer deporte y no encuentran mejor entretención que sentarse control televisivo en la mano a picar alguna cosilla o decididamente a atiborrarse con lo que encuentre a mano.

Como dieta no he encontrado nada más agradable que trotar ya que el cuerpo en un grato estado de bienestar no te " pide comida", litros de líquido, éso sí.

rocinante
13-mar-2008, 16:48
Estimadas amigas, e indudable que los tiempos que nos ha tocado vivir nos han creado nuevas formas de vida, de relacionarnos, de educar a los niños, etcétera.

¿Es esto bueno o malo? no nada de eso yo creo que es diferente. La vida que siempre ha sido dificil para el trabajador, hoy además de eso, es cara y se nos han sumado a nuestros compromisos de pago para mantener las "comodidades" de este tiempo, otrso gastos nuevos como la Hipoteca, el pago del coche, el de los colegios, etcétera.

Pero para mantener esos gastos hay que trabajar mucho y ya no solo el cabeza de familia si no la pareja, y aún así no se llega a cubrir todo, de forma tal que las consecuencias de todo eso trae los problemas, no solo de mala alimentación, si no de escasa relación familiar y social, despego de los hijos, divorcios, desarraigo, etc.

Porque todo está relacionado ya que a mayor tiempo de ausencia de los padres en la casa por su trabajo, los hijos se pasan el día fuera de ella comiendo lo que les dan, o lo que para ellos es mas goloso, y la madre cuando puede cocinar, cansada de su jornada laboral, recurre a los productos precocinados altos en sales y grasas. No se hace deporte porque no hay tiempo para eso, ya que el poco tiempo libre se aprovecha para estar en casa con los hijos.

Resultado final, aumento de la Diabetes - hoy es casi una plaga- por acumulación de glucosa en sangre por el mucho dulce que se consume y el poco ejercicio que se practica.
- la glucosa es el carburante de los músculos- Sobre tasa de Colesterol por la mucha grasa consumida y muchas horas de inactividad. Lo cual deriva en tensión alta, hipertensión, problemas cardiovasculares, etc.

Lo peor y lamentable es que sin darnos cuenta estamos despreciando "La dieta mediterranea" rica en fruta verduras, oleaginosas, aceite de Oliva, -medicinal en muchos casos- y el pescado azul, rico en Fósforo y grasas muy idóneas para el Colesterol "Bueno"

Pero que vamos a hacer, si los Gurus del mundo, los grandes mecenas que anonimamente gobierna el planeta nos han hecho esclavos de su intereses y vivimos y nos reproducimos al capricho de sus normas. Somos pues en gran medida sus esclavos para engrandecer sus grandes capitales.

Saludos

artemisa
14-mar-2008, 20:51
A propósito de tu último párrafo, me parece bastante anecdótico reflexionar que existió algo ( una entidad maléfica a lo " Sábato" o siciliana ) o alguien que logro imponer las ocho horas laborales como minímo para ser normales...o si no, eres flojo. Pensar que estos dictadores del horario del mundo son o fueron seres humanos iguales que cada uno de nosotros pero que tienen tanto peso sobre nuestras vidas o calidades de vida para hilar más fino...( Dónde la calidad de vida como término también comienza a ser cuestionada: ¿ qué es mejor más tiempo y menos dinero o viceversa)etc. ad infinitum.

Gerchu
15-mar-2008, 04:12
Eso de la obesidad es espantoso. Como leí algunas vez en "no se que lugar" :
"Mientras en otras partes la gente se muere desnutrida, en otro lugar la gente se muere por mucho colesterol". (Algo así era, la verdad, ya ni me acuerdo)
Por cierto, excelente relato. :)