rolox37
12-mar-2008, 08:01
ANTES UNA BREVE PRESENTACIÓN: SOY NUEVO EN ESTE FORO, AUNQUE PARTICIPO EN OTROS DEL MISMO GÉNERO.
SI ME LO PERMITEN QUISIERA PRESENTAR POCO A POCO A USTEDES PARTE DE LO QUE HE ESCRITO EN OTROS ESPACIOS Y PONERLO A SU CONSIDERACIÓN. GRACIAS.
...De pronto, cuando lo ví sentí pena.
Quise decirle mil cosas, darle mil explicaciones, pero las palabras se me atoraron en la boca.
Sin embargo ahora estaba frente a mi. Me pareció verlo 20 años mas viejo. La luz de sus ojos ya no era la misma ni reflejaba la juventud de entonces, pero no había duda, era el.
¿Donde habías estado? - Nos preguntamos al mismo tiempo- Y ambos reímos por la fortuita coincidencia.
Y después, en silencio, me quedé viéndolo por largo rato, tratando de adivinar en las expresiones de su cara las vivencias, las penas y las glorias vividas en todo ese tiempo en que no nos vimos. Hurgué en cada una de las arrugas de su rostro todo lo que había escondido en las tardes y noches del día en que se marcaron.
Y el me miraba igual, con la curiosidad del amigo que dejamos de ver hace muchos años y de pronto nos encontramos a la vuelta de una esquina. Incrédulos, espantados por el tiempo que inexorable pasa sobre nosotros día a día sin reparar en ello.
Adiós. -Nos dijimos sin mas preámbulos- Y yo seguí con mi tarea, mojando en esa solución líquida y perfumada el trapo azul con que limpiaba el espejo de mi alcoba, algo opaco y terroso por el tiempo, en aquella tarde lluviosa de 1996.
SI ME LO PERMITEN QUISIERA PRESENTAR POCO A POCO A USTEDES PARTE DE LO QUE HE ESCRITO EN OTROS ESPACIOS Y PONERLO A SU CONSIDERACIÓN. GRACIAS.
...De pronto, cuando lo ví sentí pena.
Quise decirle mil cosas, darle mil explicaciones, pero las palabras se me atoraron en la boca.
Sin embargo ahora estaba frente a mi. Me pareció verlo 20 años mas viejo. La luz de sus ojos ya no era la misma ni reflejaba la juventud de entonces, pero no había duda, era el.
¿Donde habías estado? - Nos preguntamos al mismo tiempo- Y ambos reímos por la fortuita coincidencia.
Y después, en silencio, me quedé viéndolo por largo rato, tratando de adivinar en las expresiones de su cara las vivencias, las penas y las glorias vividas en todo ese tiempo en que no nos vimos. Hurgué en cada una de las arrugas de su rostro todo lo que había escondido en las tardes y noches del día en que se marcaron.
Y el me miraba igual, con la curiosidad del amigo que dejamos de ver hace muchos años y de pronto nos encontramos a la vuelta de una esquina. Incrédulos, espantados por el tiempo que inexorable pasa sobre nosotros día a día sin reparar en ello.
Adiós. -Nos dijimos sin mas preámbulos- Y yo seguí con mi tarea, mojando en esa solución líquida y perfumada el trapo azul con que limpiaba el espejo de mi alcoba, algo opaco y terroso por el tiempo, en aquella tarde lluviosa de 1996.