Aguas
01-mar-2008, 00:41
Lo mismo
Pido a Dios mi deseo de siempre,
el mismo que te invade por dentro,
el que compartimos individualmente,
el que nos distrae de lo nuestro,
el que impide que te escuche,
el mismo que impide escucharme
pese a gritos que reclaman atención.
El bendito susurro me alivia
de una guerra en la que participo,
sin saber en que bando lo hago,
ni si solo soy yo mi enemigo.
Alzo el vuelo entre sueños
que surcan mi cabeza,
los de la tuya también,
pero no hay diferencia,
son los mismos de siempre,
aquellos que se necesitan
para hacerse realizables,
como el día y la noche,
como el negro y el blanco.
Donde no hay blanco sin negro ni noche sin día.
Pido a Dios mi deseo de siempre,
el mismo que te invade por dentro,
el que compartimos individualmente,
el que nos distrae de lo nuestro,
el que impide que te escuche,
el mismo que impide escucharme
pese a gritos que reclaman atención.
El bendito susurro me alivia
de una guerra en la que participo,
sin saber en que bando lo hago,
ni si solo soy yo mi enemigo.
Alzo el vuelo entre sueños
que surcan mi cabeza,
los de la tuya también,
pero no hay diferencia,
son los mismos de siempre,
aquellos que se necesitan
para hacerse realizables,
como el día y la noche,
como el negro y el blanco.
Donde no hay blanco sin negro ni noche sin día.