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BOLERO
14-feb-2008, 16:28
EL DEDO DE DIOS (PRIMER CUENTO CELESTIAL)

La corte celestial era un desbarajuste. El Dios omnipotente estaba alicaído. Tenía una preocupación que le roía por dentro, y ni las efusivas manifestaciones de apoyo de los propios ángeles o arcángeles —siempre dispuestos a servirlo y distraer sus ocios con los más divertidos juegos y gracias— conseguían hacerle reaccionar. Una y otra vez, sus inescrutables pensamientos lo acercaban al vacío infinito de la Nada, y permanecía como en un éxtasis —ausente y silencioso— haciendo que a todos aquellos espíritus puros que le acompañaban en el Paraíso, se les contagiase un estado de confusión que los mantenía constantemente temerosos, pendientes en todo momento de la melancolía de su Señor.
Unos y otros se miraban compungidos y se proponían ideas que abandonaban de inmediato con desencanto, pues no las creían capaces de dar solución al extraño abatimiento del Ser supremo. Ninguno de ellos osaba alzar la voz para dirigirse a su Dios, ya que les había demostrado bien claramente que rechazaba cualquier interrupción que le hiciese apartar de sus profundas meditaciones.
De pronto, Él levantó su mano abierta mostrándoles la palma con los dedos separados hacia arriba, como si intencionadamente les exigiese calma y silencio mientras proseguía inmerso en sus cavilaciones, al mismo tiempo que su rostro reflejaba una singular expresión que tanto podía significar un estado de desánimo y pesar, o por el contrario, una expectativa de iluminación previa a una importante decisión.
Finalmente, un profundo y prolongado suspiro hizo vibrar todos los rincones de la morada celestial y todo el mundo se quedó anhelante, esperando la palabra divina.
—¿Qué voy ha hacer con esta Nada desaprovechada? ¿ Cómo llenaré este vacío infinito para poder gozar de mi obra? —Y con una mirada intensa; una mirada franca que consiguió apaciguar los ánimos de todos sus acompañantes, señaló el vacío eterno, a la vez que les sorprendía con la siguiente afirmación.
—Yo os digo que he de crear algo tan maravilloso que satisfaga por fin todas mis exigencias. —Ligeramente entornó los ojos adoptando un aire místico, como si estuviese viendo algo más allá de aquello que era posible percibir, y continuó hablándose a si mismo, rodeado de todo un séquito de oyentes embelesados.
—Veo vastos espacios rebosantes de nubes gaseosas, veo millones de astros fulgurantes, veo mundos llenos de vida y un sinfín de criaturas que colmarán con creces mis esperanzas de ver ocupada esta Nada inexistente e inútil.
—¿Llenar el infinito, Señor? Esto es imposible. Si no se acaba nunca...! ¿Qué se puede hacer con aquello que no tiene forma, ni medidas, ni tiempo, ni actividad? Tened en cuenta que ni tan sólo ocupa lugar.
Aquella interrupción pareció irritar al Ser supremo, el cual reaccionó y pareció crecer con altivez y soberbia, lanzando una mirada de fuego que empequeñecía más y más a su interlocutor. A continuación, con voz profunda y sonora, se dirigió a todos los presentes: —Yo soy Dios. Todo lo que es y todo lo que no es está sometido a mi voluntad. Crearé un Universo en la Nada y presenciaré como crece y crece en el interior del vacío inexistente y de que forma va evolucionando regido por mis designios.
—¡Oh! ¡Gran Dios! Vuestro poder si que es infinito. Pero decidnos: ¿ Cómo lo haréis para originar tan gran milagro? —Todos los espíritus presentes hablaban ahora quedamente y con una sola voz, pues no se atrevían a enfrentarse individualmente a su Señor; y más que dudar de la palabra infalible de Dios, lo que querían era que el ser omnipotente los hiciese conocedores de su voluntad.
La pregunta, esta vez, no le molestó de ninguna forma, antes al contrario, se le notaba satisfecho en tanto volvía a hablarles, empleando un tono paciente y conciliador.
—¡Ah! ¡Almas incrédulas y entrometidas! ¿Queréis saber lo que he decidido? Si que lo queréis. No disimuléis ante mi porqué no os vale. Bien, os lo voy a explicar. Lo haré de la forma más sencilla: Con un solo dedo. Si, con mi dedo dibujaré un círculo en el no de la Nada, y solamente con este gesto crearé un espacio que irá expandiéndose y transformándose por los siglos de los siglos, intentando inútilmente alcanzar los límites imposibles de aquello que no es. Acto seguido, con altanera majestuosidad y con estudiada parsimonia —dirigiéndose a todos y cada uno de sus interlocutores—, les mostró aquel dedo que sería el instrumento que obraría el milagro. Aquel dedo que un día, ingenuamente, pintó Miguel Angel otorgando el ser a un idealizado Adán; y con un ampuloso movimiento descrito por su mano divina, sumergió el dedo en la Nada disponiéndose a trazar el círculo que había de ser génesis del Universo.
Pero en el mismo instante en que el apéndice divino atravesó los límites de la Nada, aquel vacío inexistente —siempre estático y en reposo— entró en reacción, generando un tal poder de succión que desintegró con vertiginosa celeridad el dedo intruso que había osado profanar la Nada eterna.
El alarido proferido por Dios cuando retiró la mano fue tan espantoso que hizo tambalear todo el cielo, provocando que todos sus moradores huyesen despavoridos en todas direcciones, intentando evitar que les alcanzase la cólera divina. La misma Nada resultó también zarandeada, y el dedo desintegrado del Señor de los espacios fue absorbido y atraído desde todos los ámbitos con una fuerza de succión tan inmensa, que comenzó a expandirse, originando un Universo que todavía hoy sigue creciendo, cual una hiriente llaga en el mismo centro del infinito inexistente.
De este modo, si hoy alguien pudiere preguntarles a los ángeles — “¿Qué es el Universo?” —Con seguridad, su respuesta sería: —Es el dedo desintegrado de nuestro señor, convertido en espacio para toda la eternidad.

BOLERO

LA VIDA NO ES MAS QUE ENERGÍA QUE APRENDIÓ A ORGANIZARSE Y EVOLUCIONAR.

rocinante
14-feb-2008, 17:23
Amigo BOLERO podría haberte dado mi opinión sobre tu, para mi, excelente relato, pero me ha gustado tanto, que te lo respondo con otro mio, muy parecido y que está en la linea del tuyo.

felicidades.

Rocinante


UNA BÚSQUEDA TAN UTÓPICA COMO REAL

Por entonces la Tierra estaba tan maltrecha, tan deteriorada, que estaba a punto de estallar. Las gentes tan cansadas de vivir que enloquecidas, se enfrentaban por las calles, sin otro motivo que la violencia gratuita. La revolución de las clases sociales y la locura colectiva, hacia años que habia derribado todas las barreras del civismo y la moral.

Mientras tanto, las armas nucleares asomaban su siniestro perfil por las esquinas de las ciudades y la desolación desesperada se adueñaba de los países.
Solo un milagro podía salvar al Mundo del desastre final. Pero he aquí que mezclado con los millones de seres que habían perdido el norte de sus vidas, se encontraba un anónimo individuo, que a pesar de vivir en aquella avanzada civilización, se acordó de que siendo muy niño, alguien le habló de un Dios, de un ser tan infinitamente sabio y tan poderoso, que con tan solo un deseo suyo, podía convertir aquel negro presente, en un halagüeño futuro.

Fue entonces cuando aquel hombre lleno de decisión por cambiar lo que le rodeaba, empezó a viajar por todo el Mundo, para tratar de encontrar y conocer a quel Dios de su niñez. Y viajó tanto, que hasta se olvidó de su tierra natal. Y preguntando por aquel Dios, por aquel ser sobrenatural, por aquel superhombre que todo lo podia, subió hasta las cumbres más altas, caminó por espesuras de selvas interminables, y se hundió en las espesas nieves de las llanuras sin fin. Pero en estos largos viajes solo encontraba dioses de metal y de barro, ídolos de animales sagrados mudos e indiferentes a sus preguntas.

Y viajando llegó a las remotas ciudades tan modernas y tan avanzadas a su tiempo, en las que todo lo conocido era científico y computerizado. En aquellos lugares le fue aún más difícil encontrar respuestas a sus continuas preguntas. Las gentes de aquellos fríos cubículos de metal eran indiferente e insensibles y nunca habían escuchado tamaña tontería, y cuando aquel hombre lleno de esperanzas les preguntaban, ellos a su vez les respondían.

.-¡Si ese Dios que tanto buscas, es tan importante y sabio como dices, ? como es que no está junto a nosotros, que dominamos a nuestro antojo, todas las energías conocidas y hasta muchos misterios del Universo ¿

.-¡ Si es Dios tuyo existiera, sin duda seria nuestro líder, si acaso, el más importante de nuestro dirigentes ¡.-

El hombre viajero, la criatura errante, que quizás fuera la única en la Tierra que tenia fe, desalentado y agotado de tanto viajar, dejó apagar la llama de la voluntad que lo animaba y se hundió sobre si mismo, se le fue encogiendo el corazón, hasta que expiró.
Una vez muerto, emprendió lo que comprendió era su último viaje, pero sintiendo aún sin verlo de que alguien invisible lo acompañaba en aquel traslado espiritual, se animó de nuevo a preguntar, por centésima vez, quizás por millonésima vez, por aquel Dios al que tanto ansiaba conocer. Por eso preguntó a la nada de su alrededor y se hizo el silencio pero al poco, una voz que parecía que todo lo envolvía y todo lo inundaba, le respondió diciéndole.

.-¡ Para que buscas a tu Dios y el siempre ha estado en ti.¡.-

Entonces el alma viajera que se desplazaba en su último viaje, se quedó tan sorprendida ante tan inesperada respuesta que tardó una eternidad en sobreponerse a la comprensión de tan sabias palabras. Esto le animo a reflexionar y se dijo si si Dios está en cada mortal que vive y puebla la Tierra.

? Como es que estos han caído en la tremenda locura de destruirse entre ellos¿.

Espero de nuevo porque nuevamente un silencio espeso y sobrenatural se habia apoderado de la neblina azulada que lo emvolvia.y todo pasó tan deprisa que cuando creyó estar en la otra vida, en un nuevo Mundo desconocido e ingrávido, esperó, se quedó quieto, inmóvil, en esa nada en la que el tiempo no existe y que solo pertenece a al fondo de los sueños más profundos. Y al cabo de una eternidad, cuando sintió que a su alrededor se formaba una intensa luz, en la que adivinaba a un ser Supremo que se le acercaba, se animó y gritó con furia con desesperación, implorando respuesta a su a su eterna pregunta. Era su último deseo. Era el deseo insastifecho de un alma buscando motivo a su pasada existencia.

El silencio que ahora el envolvía, era aún más intenso y envolvente, algo sobrenatural y sublime que no sabia explicar, lo rodeo de tal forma que quedó pendiente de aquello, como si de lo que presentía dependía la salvación en su juicio final

¡.-Dios;.- Gritó.

¡.-? Si eres tan infinitamente sabio y bueno, como has dejado que mi generación haya caído ensu mutua destrucción..-¿¡

La voz del impotente estalló y como sonando a despedida resonó haciendo eco en los espacios infinitos, viajando por la inmensidad del Cosmos para decir.

.-¡¡¡¡EN VERDAD TE DIGO HIJO MIÓ, QUE HUBO UN MOMENTO DE MI EXISTENCIA, EN EL QUE ME QUEDÉ DORMIDO.!!!!!!!!


FIN Rocinante Badalona 14 de Septiembre de 1987

BOLERO
17-feb-2008, 19:29
Amigo Rocinante: Agradezco tu contestación y el buen relato con que la complementas, que si bien como dices, tiene similares connotaciones y acaba con sorpresa, en realidad tiene un sentido muy distinto.
Me satisface que te haya gustado mi cuento y espero seguir colaborando en este foro.
Hasta pronto.
BOLERO.