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Ver la Versión Completa : La fuerza del odio


irenne
20-ago-2008, 17:30
PROLOGO

En un mundo donde no existe ni el bien ni el mal; ni Dios, ni Satán, ¿Quién serias?

Ellos no son nadie. No están vivos, ni mucho menos muertos, no son felices, pero tampoco infelices, sus vidas no están vacías, están llenas de odio, no creen en nada, solo en sí mismos, no maldicen su vida, solo la de “los débiles”, como ellos los llaman, los débiles eran esas personas incapaces de hacer daño, personas buenas.

Ellos se llamaban a si mismos “los fuertes” ya que con la fuerza de su odio eran capaces de darle un giro completo a la vida de la persona mas afortunada del mundo para poder observar como cuya persona da fin a su vida.

Tenían un aspecto totalmente normal, lo único que le diferenciaba físicamente de “los débiles” era el color de su piel, tenían una blanqueza extrema, todos tenían el pelo y los ojos negro azabache, todos tenían una marca rojiza en el costado a la que llamaban “la marca del pecado”.


“Los fuertes” no podían salir de ese mundo, a menos que encontraran una razón mas fuerte que el odio para salir de ahí…pero ese odio que habían experimentado desde el principio de los tiempos era demasiado fuerte como para que algo pudiera superarlo, o eso querían creer.












CAPITULO 1: EL NACIMIENTO

Era una noche sin luna, como lo era siempre, ni una estrella brillaba en el oscuro cielo como siempre y tampoco había ninguna esperanza de que saliera el sol dado que no sabían ni que ese astro existía, en lo único que se diferenciaba de las noches normales de ese lugar era que iba a desarrollarse un nuevo nacimiento, otro ser con la marca del pecado, otro ser nacido para odiar.

Gritos de sofoco y dolor se oían provenientes de una cabaña de madera desde las 8 de la mañana, un grupo de seres entraban y salían de la cabaña corriendo. A las 3 de la tarde se escuchó un ultimo grito de dolor y por ultimo un gran suspiro, entonces una mujer con un niño en brazos salió de ahí corriendo, llorando dirigiéndose hacia la sede, donde vivía el jefe de todos “los fuertes”, todos los habitantes la siguieron, preguntándose que ocurría, la mujer aporreó la puerta y un anciano, que al parecer era el jefe le abrió la puerta y a continuación entraron todos los habitantes.

-¡Señor!, mi hijo no es como nosotros- Dijo sollozando señalando a su hijo al que había tapado con una manta durante todo el trayecto
-¿Por qué dice usted eso?- pregunto mientras le levantaba la manta

Todo el pueblo tenía los ojos como platos al observar a aquel bebé que al contrario de ellos no tenia los ojos negros sino verde claro, era blanco como el resto pero tenia una tez pura que le hacía parecer uno de “los débiles”.
El anciano rápidamente examinó su costado en el que se veía perfectamente esa marca roja que tenían los demás, así que el anciano tomó una elección.

-Queridos iguales, escuchadme, este bebé tiene “la marca del pecado” por lo que es uno de “los fuertes”, pero tiene un problema, no a sido concebido con el suficiente odio- explicó mirando de reojo a su madre y le preguntó:
-¿Señora de quien es hijo este ser tan extraño?
-El es hijo de mi obsesión.
-¿Ese “débil” tan feliz?
-Sí, pero juro que fue un accidente.
-Ah claro, un accidente ¿y no se te ocurrió que esto podría pasar? Pregunto enfadado y con cierto aire de sarcasmo
-En ese momento no se me ocurrió pero… ¿no es genial? ¡Voy a salvaros! Dijo ella feliz
-¿Salvarnos? Se preguntaron todos los habitantes
-He descubierto un sentimiento mas fuerte que el odio, que nos puede hacer salir de aquí, puede llevarnos a cualquier parte, puede llevarnos a aquel lugar donde existen los nombres.
-¡Oh! Los nombres, ¿para que queremos un nombre?, no necesitamos ser salvados y ademas, ¿Qué hay mas fuerte que el odio?, ¡nada!, no hay nada.
-¡Te equivocas!, ese “débil” me hablo de un sentimiento llamado amor, que es muchísimo mas fuerte, ese sentimiento ha engendrado una vida, que aunque no sea como nosotros, puede salvarnos, lo se, fue un accidente, pero si ha venido, a lo mejor es por algo…

El jefe no podía escuchar más así que decidió dar fin a la vida de esa mujer, la encerró en una habitación, y ahí la dejó hasta que se volvió loca y a
continuación murió de inanición, el bebé se quedo a vivir en la sede del anciano y decidió que iba a enseñarle a odiar, como un buen “fuerte” y que jamás le hablaría sobre su madre y mucho menos sobre su padre, al cabo de los días, la fuerza de el odio de el anciano hizo que aquel hombre que enseño a amar a la única mujer con sentimientos de aquel lugar se suicidara, entrando en sus dulces sueños y volviéndolos oscuros, hasta el extremo momento en que esos sueños le volvieron completamente loco.

Es decir que ese chico esta completamente solo, no le quedará mas remedio que aprenderlo todo sobre como manejar su odio, pero… ¿podrá hacerlo?
















CAPITULO 2: LA DECISION

Todos los miembros de la sede se reunieron en una sala aquella noche tan oscura como cada una de sus almas, querían hablar sobre aquel crío de ojos verdes que había nacido hace ya dos años.

Ese pequeño ya había crecido, y en su cabeza se podía observar que su pelo no era negro como el resto de “los fuertes”, el tenia un cabello rubio que junto a su tez blanca y sus ojos verdes le daba un aire de inocencia que le hacia encantador, lastima que eso de ser encantador era algo malo en ese mundo, el anciano, que ahora era el padre adoptivo de ese pequeño lo agarró como si fuese un objeto, sin delicadeza ni cariño ninguno y lo colocó en medio de la mesa que se encontraba en medio de la sala, entonces se produjo un silencio sepulcral y todos los miembros que estaban sentados alrededor de dicha mesa miraron con desprecio a el pequeño. El anciano se puso se pié y carraspeó la garganta en símbolo del comienzo de la reunión.

-Buenos días queridos iguales, comenzó el anciano, como podéis observar este desperdicio no avanza hacia el mal, sino que al contrario de lo planeado tiene los ojos mas claros y para colmo no tiene el pelo negro azabache como nosotros, ni si quiera castaño, tiene un cabello rubio, al que yo he decidido llamar “símbolo de pureza”
-¡Perdone señor!, interrumpió un joven de unos 20 años aproximadamente, ¿el tiene la marca del pecado aun?
-Si, la tiene, para que lo comprendáis os diré que tiene la maldición de “los fuertes” y la pureza de “los débiles”, explicó el jefe de la sede.
-¿Entonces que propones que hagamos?, preguntó una señora
-Podríamos desterrarle al mundo de los débiles, dudó un caballero.
-¡No!, se trata de que sufra, al igual que su fallecida familia, además para ir al mundo de “los débiles” el debe experimentar un sentimiento mas fuerte que el odio no existe ninguno… ¿o si?, preguntó el anciano desafiante.

Toda la mesa movió la cabeza temerosa en señal de negación
-Se me a ocurrido algo, este ser va a ser un apestado durante toda su vida, nadie va a quererle, y todos le rechazaran por su condición, y así conseguiremos que su odio se haga fuerte, desde luego su físico indicará que es un bicho raro pero…deberíamos de darle algo que sea la gota que colme el vaso, Dijo el anciano con seguridad.

-¿Cómo se llamaba aquello que quería tener su madre?...un esto… ¡un nombre!, pero no como uno cualquiera sino uno que le aleje de los demás por ejemplo… ¿semidebil?, dijo el miembro que se encontraba al lado del anciano.
-¡Buena idea!, pero si es como su madre o, aun peor como su padre, ser un débil para el seria un regalo así que será un “semifuerte” , lo que querrá de decir que no es nada, no es un fuerte por lo que no puede experimentar odio, pero tampoco será un débil, por lo que no podrá experimentar ningún otro sentimiento, este “semifuerte” va a ser tratado de una forma completamente distinta a la de su madre, este parásito va a ser tratado como lo que es, un bicho raro, alguien que no es de este mundo, en cuanto tenga unos 7 u 8 años le mandaré a vivir solo a alguna cueva húmeda y fría.
Creo que con eso bastará para que sienta odio, intuyo que incluso su pelo y sus ojos cambiaran y así se convertirá en uno de nosotros.

El anciano dio fin a la reunión, y con esto decidió como seria la vida de aquel semifuerte, lo que nadie allí sabía, es que ellos no iban a decidir la vida del pequeño, sino que su vida ya estaba decidida hace mucho tiempo.

irenne
20-ago-2008, 17:32
estos son el prologo, capitulo 1 y capitulo 2, soy joven y tendre muchisimos fallos pero de todos modos espero que os guste.