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Ver la Versión Completa : Homenajes a Ángel González


Meadow
26-jul-2008, 15:52
Dos han sido los homenajes que en los últimos días se han celebrado sobre la obra y persona de Ángel González.
El primero de ellos fue en los cursos de verano en El Escorial, de la Universidad Complutense de Madrid, el jueves 17 de julio. Contó con la presencia, entre otros, de Benjamín Prado y Luis García Montero. Que leyeron alguno de sus grandes poemas, como el del vídeo que adjunto, que consiguió pasar la censura en una época en la que la palabra amor era incasta y pura. "Lugares propicios al amor".

http://benjaminprado.blogspot.com/2008/07/benjamn-prado-leyendo-ngel-gonzlez.html

Además, el pasado jueves, en Rota, se celebró un homenaje al poeta asturiano. También contó con la presencia de grandes de la literatura contemporánea, como García Montero, Caballero Bonald o el propio Benjamín Prado, Almudena Grandes...

Si os interesa el tema podéis ver fotografías y sitios vinculados con este post en

http://benjaminprado.blogspot.com/2008/07/rota-idem-sin-ngel-gonzlez.html

Anandamoji
01-ago-2008, 11:51
Mi recuerdo a Angel Gonzalez:

EL INVIERNO

El invierno
de lunas anchas y pequeños días
está sobre nosotros. Hace tiempo
yo era niño y nevaba mucho,
mucho. Lo recuerdo
viendo a la tierra negra que reposa,
apenas por el hielo
de un charco iluminada.
Es increíble: pero todo esto
que hoy es tierra dormida bajo el frío,
será mañana, bajo el viento,
trigo.
Y rojas
amapolas. Y sarmientos...

Sin esperanza:
la tierra de Castilla está esperando
-crecen los ríos-
con convencimiento.

Meadow
02-ago-2008, 01:05
El mejor homenaje es el recuerdo...

Para que yo me llame Ángel González
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huída hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido, entre los restos;
estos que veis aquí,
tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento...