Aguas
29-ene-2008, 12:55
Dakar, cerrado por terrorismo
Siempre se escriben poemas pensando en las violetas y en las rosas, nunca en los melones o en las peras, decía el clásico. Las necesidades del día a día siempre resultan prosaicas, sobre todo cuando la pobreza deja la vida en agraz. El terrorismo está acabando por maniatar a pueblos enteros. De siempre, los que odian a Francia enloquecen con su champán; los que dicen mal de España, bendicen su vino y su sol y quienes maldicen a Alemania, aceptan con veneración su cerveza. Cicerón decía que las leyes guardan silencio cuando suenan las armas. La pobreza necesita el dinero para sobrevivir. El rencor terrorista es capaz de condenar a la miseria a su propio pueblo.
Este año, por primera vez, Mauritania se queda sin el rally. El Lisboa-Dakar pasa por ser la carrera más famosa del mundo. Todos los vehículos participantes recorrían la amplia extensión de arenas de su desierto. Y es cosa sabida que cualquier evento de carácter mundial deja dinero por donde pasa. En este caso, lo hubiera repartido en zonas muy pobres. Mauritania, como tantos otros pueblos, agoniza de hambre y de miseria. Pero el terrorismo ha impuesto su ley, pese a perjudicar a los suyos. Al Qaeda ha amenazado con ataques y el rally Lisboa-Dakar ha sido suspendido. Nadie arriesga ante la amenaza del terror. Pierde el pueblo humilde y necesitado que esperaba ver amanecer un puñado de días con menos hambre. Ahora se está negociando en París el nuevo trazado a través de Chile o de Argentina. Pero allá lejos, en África, seguirá el hambre, la miseria y el terror.
-El terrorismo nunca puede dar buenos frutos.
-Así es. Franklin decía que nunca existió una buena guerra ni una mala paz.
Por José Luis de Tomás
ValénciaHui (http://www.valenciahui.com/opinion/joseluisdetomas.php/2008/01/29/dakar_cerrado_por_terrorismo)
Siempre se escriben poemas pensando en las violetas y en las rosas, nunca en los melones o en las peras, decía el clásico. Las necesidades del día a día siempre resultan prosaicas, sobre todo cuando la pobreza deja la vida en agraz. El terrorismo está acabando por maniatar a pueblos enteros. De siempre, los que odian a Francia enloquecen con su champán; los que dicen mal de España, bendicen su vino y su sol y quienes maldicen a Alemania, aceptan con veneración su cerveza. Cicerón decía que las leyes guardan silencio cuando suenan las armas. La pobreza necesita el dinero para sobrevivir. El rencor terrorista es capaz de condenar a la miseria a su propio pueblo.
Este año, por primera vez, Mauritania se queda sin el rally. El Lisboa-Dakar pasa por ser la carrera más famosa del mundo. Todos los vehículos participantes recorrían la amplia extensión de arenas de su desierto. Y es cosa sabida que cualquier evento de carácter mundial deja dinero por donde pasa. En este caso, lo hubiera repartido en zonas muy pobres. Mauritania, como tantos otros pueblos, agoniza de hambre y de miseria. Pero el terrorismo ha impuesto su ley, pese a perjudicar a los suyos. Al Qaeda ha amenazado con ataques y el rally Lisboa-Dakar ha sido suspendido. Nadie arriesga ante la amenaza del terror. Pierde el pueblo humilde y necesitado que esperaba ver amanecer un puñado de días con menos hambre. Ahora se está negociando en París el nuevo trazado a través de Chile o de Argentina. Pero allá lejos, en África, seguirá el hambre, la miseria y el terror.
-El terrorismo nunca puede dar buenos frutos.
-Así es. Franklin decía que nunca existió una buena guerra ni una mala paz.
Por José Luis de Tomás
ValénciaHui (http://www.valenciahui.com/opinion/joseluisdetomas.php/2008/01/29/dakar_cerrado_por_terrorismo)