febade
07-jun-2008, 23:06
Todo comenzó con una película. Un padre y su hijo se fueron a vivir a un pueblo pequeño, en medio de ninguna parte, a empezar una nueva vida. Un día, mientras daban un paseo por el bosque, escucharon unos gritos. Cerca de allí encontraron a una mujer ahogándose en una poza de agua estancada, espesa y sucia. El hijo, que tan sólo tenía doce años, se tiró a la poza para salvar a la mujer de una muerte segura. El padre, que no le había dado tiempo a reaccionar, le ayudó como pudo hasta que consiguieron entre los dos salvar a la mujer. Una vez solos el padre le dijo a su hijo que había sido muy valiente. Este le contestó que no era cierto, pues lo había hecho por instinto, sin pensar, a lo que el padre le replicó que entonces tenía un instinto muy bien educado. ¿Un instinto bien educado? No terminé de mirar la película. Me fui directo a mi librería y me puse a recabar datos sobre medicina neuronal.
Después de una hora de incansable búsqueda encontré la respuesta: es cierto, el instinto se puede educar. Más o menos la explicación es como sigue.
Para empezar diré que al razonar sobre alguna cuestión relativa al comportamiento social y la sopesamos con justicia y equidad, estamos empleando un razonamiento correcto, esto hará, que en un futuro, ante una situación donde influyan tales planteamientos respondamos instintivamente con mayor moralidad. La intuición es una respuesta veloz al cúmulo de información almacenada en nuestro cerebro.
Pero todo esto no responde a la pregunta de este tema. ¿De donde surge el sentimiento?
Ante todo hay que tener clara una cosa, y es, que el cerebro y el resto del cuerpo humano existen como un todo gracias a circuitos neuronales y químicos. El cerebro recibe continuamente información de los distintos órganos del cuerpo (información recíproca), incluso del mismo cerebro. Gracias a esa interacción el cerebro comienza a constituir lo que llamamos mente (capacidad de formación de imágenes sonoras, visuales, olfativas… que causan una línea coherente: el pensamiento) De aquí se deduce que los ciegos de nacimiento también poseen la capacidad de constituir imágenes aunque de cualidad distinta. Las imágenes mentales se producen por una interacción de la información recabada en cerebro de las distintas partes sensoriales; Auque estas no interactúan entre si sino por estructuras neuronales altamente complejas. No existe en el cerebro un único lugar donde se registre esta información (¿no es increíble?) Existen dos clases de imágenes sensoriales: las producidas por la percepción y los recuerdos (memoria) (Existen imágenes producidas , como dije antes, por nuestros órganos y cerebro).
El cerebro no almacena imágenes, como se podría pensar. Existen unas pautas de posicionamiento neuronal que reproducen la estructura utilizada para una imagen pasada. Esta imagen si venía acompañada por un sonido repercute en otro posicionamiento neuronal generando el recuerdo sonoro que la acompañaba. Estas disposiciones se van desvaneciendo con el tiempo.
¿Pero como surge un sentimiento?
La amígdala tiene un papel importantísimo en las emociones. La combinación de un proceso evaluador mental, simple o complejo, con respuestas disposicionales a dicho proceso, la mayoría dirigidas hacia el cuerpo propiamente dicho, que propuden un estado corporal emocional, pero también hacia el mismo cerebro ( núcleos neurotransmisores en el tallo cerebral) que producen cambios mentales adicionales.
A medida que los cambios corporales tienen lugar, empezamos a darnos cuenta de su existencia y podemos verificar su evolución continua. Percibimos cambios en el estado de nuestro cuerpo y seguimos su despliegue durante segundos y minuto. Este prceso de verificación continua, esta experiencia de lo que nuestro cuerpo está haciendo mientras los pensamientos sobre contenidos específicos siguen pasando uno tras otro, es la esencia de lo que yo llamo sentimiento. Antonio Damasio Profesor de Neurociencia, Neurología y Psicología de la Universidad de Southern California. Dirige un instituto del cerebro y la Creatividad. Premio Príncipe de Asturias de investigación Científica y Técnica (2005)
Un saludo
Después de una hora de incansable búsqueda encontré la respuesta: es cierto, el instinto se puede educar. Más o menos la explicación es como sigue.
Para empezar diré que al razonar sobre alguna cuestión relativa al comportamiento social y la sopesamos con justicia y equidad, estamos empleando un razonamiento correcto, esto hará, que en un futuro, ante una situación donde influyan tales planteamientos respondamos instintivamente con mayor moralidad. La intuición es una respuesta veloz al cúmulo de información almacenada en nuestro cerebro.
Pero todo esto no responde a la pregunta de este tema. ¿De donde surge el sentimiento?
Ante todo hay que tener clara una cosa, y es, que el cerebro y el resto del cuerpo humano existen como un todo gracias a circuitos neuronales y químicos. El cerebro recibe continuamente información de los distintos órganos del cuerpo (información recíproca), incluso del mismo cerebro. Gracias a esa interacción el cerebro comienza a constituir lo que llamamos mente (capacidad de formación de imágenes sonoras, visuales, olfativas… que causan una línea coherente: el pensamiento) De aquí se deduce que los ciegos de nacimiento también poseen la capacidad de constituir imágenes aunque de cualidad distinta. Las imágenes mentales se producen por una interacción de la información recabada en cerebro de las distintas partes sensoriales; Auque estas no interactúan entre si sino por estructuras neuronales altamente complejas. No existe en el cerebro un único lugar donde se registre esta información (¿no es increíble?) Existen dos clases de imágenes sensoriales: las producidas por la percepción y los recuerdos (memoria) (Existen imágenes producidas , como dije antes, por nuestros órganos y cerebro).
El cerebro no almacena imágenes, como se podría pensar. Existen unas pautas de posicionamiento neuronal que reproducen la estructura utilizada para una imagen pasada. Esta imagen si venía acompañada por un sonido repercute en otro posicionamiento neuronal generando el recuerdo sonoro que la acompañaba. Estas disposiciones se van desvaneciendo con el tiempo.
¿Pero como surge un sentimiento?
La amígdala tiene un papel importantísimo en las emociones. La combinación de un proceso evaluador mental, simple o complejo, con respuestas disposicionales a dicho proceso, la mayoría dirigidas hacia el cuerpo propiamente dicho, que propuden un estado corporal emocional, pero también hacia el mismo cerebro ( núcleos neurotransmisores en el tallo cerebral) que producen cambios mentales adicionales.
A medida que los cambios corporales tienen lugar, empezamos a darnos cuenta de su existencia y podemos verificar su evolución continua. Percibimos cambios en el estado de nuestro cuerpo y seguimos su despliegue durante segundos y minuto. Este prceso de verificación continua, esta experiencia de lo que nuestro cuerpo está haciendo mientras los pensamientos sobre contenidos específicos siguen pasando uno tras otro, es la esencia de lo que yo llamo sentimiento. Antonio Damasio Profesor de Neurociencia, Neurología y Psicología de la Universidad de Southern California. Dirige un instituto del cerebro y la Creatividad. Premio Príncipe de Asturias de investigación Científica y Técnica (2005)
Un saludo