febade
02-jun-2008, 17:18
¿QUE ESPERAMOS DEL ARTE?
Stevenson decía que:
“El Arte es el grado mas alto de artesanía”, y Gombrich, en su gran obra "La historia del arte", comienza su introducción elevando el arte con A mayúscula al terreno de lo sobrenatural. El Arte como mito, como una idea de lo utópico, es el grial del que hay que beber, el faro que ilumina y muestra el camino hacia la verdadera experiencia para poder comprender y conocernos a nosotros mismos. Es un sentimiento puro, sagrado, místico, que se revela en el alma. Uno no puede entender o realizar obras de "Arte" sin una intención verdadera de comprensión.
Los historiadores definen el A. actual como un resultado "lógico- evolutivo", dando pie y de alguna manera excusando, una política cobarde y demagógica.
Hoy en día, nos encontramos con un batiburrillo de estilos que varían según el profesor o la dicción de un multiculturalismo decadente.
El Ready-made, pop.art o el arte conceptual. Existe una larga lista, aunque por repercusión y cualidad, que no calidad, me he decidido por estos tres."Las tres parcas" así defino estos tres estilos punto de inflexión en la muerte artística. Estilos que rebajaron el concepto de un arte sagrado e inmortal hacia lo mortal y la agonía, verdaderos escollos artísticos resueltos en las puertas de la vulgaridad. Miles de"pseudoartistas" aprovecharon esta oportunidad para expresar ideas alucinantes y en mi modesta opinión, un tanto enfermizas; engendraron un nuevo "arte comercial".
QUE QUEDE CLARO. No estoy del todo en contra de estos estilos "que presiden el mundo del arte", no. No estoy en contra de un estilo como el povera o el fluxus, aunque me parezca este último una verdadera mierda. No estoy en contra de que se intente realizar un cuadro, por tomar un ejemplo típico, con rayas, puntos o con una fórmula matemática, no. Acaso, ¿no resulta más difícil; no se necesita más ingenio para realizar una obra importante con tan poca base estructural? Y ahí radica el problema, cuando debería ser más complejo elaborar una obra de este tipo, todo el mundo las realiza erigiéndolas como paladín de su propio genio, como si crear arte fuera tan fácil como ir de compras.
Poco combustible queda en esos pequeños artistas que pretenden inflamar su obra con un decadente conocimiento. Pero no todo es culpa del pseudoartista. Hace poco, pude enseñar una fotografía ampliada del corte transversal de un mineral a un "pseudocritico de arte", como bien podéis suponer, no paró de alabar "el cuadro": que si esto, que si lo otro, vulgar crítica (en su sentido más amplio) convertida en elogio, un impulso efímero e irreal para cualquier pintor.
Por un lado existe una política demagógica de consumo y por el otro un miedo atroz a no saber, a no captar..., en definitiva, a cometer el error de desprestigiar un estilo, como sucedió en su tiempo con el impresionismo, si acaso, tema olvidado y sustituido por el afán vanidoso de la apariencia.
Estoy en contra de aquellos críticos de arte que tras una "dádiva", se prostituyen ensalzando tal o cual obra, en la que, por desgracia, no reside ningún valor.
¿Porqué no nos resulta extraño que cualquier persona pueda autodenominarse artista, y sí nos resultaría cuanto menos insólito que una persona, sin un profundo conocimiento de aquello a lo que se esta dedicando, se adjudique un titulo académico? ¿Porqué es tan común, cada día más, ver salir artistas de debajo de las piedras? ¿Porqué entrar en un museo de arte contemporáneo es sinónimo de indiferencia? ¿Cuál ha sido el propósito del arte? ¿Cuál es el propósito del arte hoy en día? Algunos piensan que porque haya toda una psicología detrás de un gesto artístico o un diálogo interior con la obra ya se le puede llamar Arte.
Antiguamente se requería una gran formación artística, que en algunos, los menos aptos, les llevaba toda una vida de aprendizaje. Con independencia de lo que quisieran representar buscaban embellecer el alma de aquellas personas que tenían la fortuna y la dicha de contemplar su obra; sin duda eran otros tiempos, pero aun así ¿Cómo es posible que hoy en día pueda surgir,"cuasidelanada", con el mismo objetivo, un artista?, muy sencillo, porque la intencionalidad del Arte, su meta, no conlleva la exaltación del alma ni la-creación-de-verdadera-belleza.
Pido que estos nuevos artistas se esfuercen más, que estudien, que comprendan, que inicien un camino donde lo sagrado, el Arte con A mayúscula, sea la constante en que meditar, para que la obra no perezca en el tiempo y la verdad permanezca.
Un saludo
Stevenson decía que:
“El Arte es el grado mas alto de artesanía”, y Gombrich, en su gran obra "La historia del arte", comienza su introducción elevando el arte con A mayúscula al terreno de lo sobrenatural. El Arte como mito, como una idea de lo utópico, es el grial del que hay que beber, el faro que ilumina y muestra el camino hacia la verdadera experiencia para poder comprender y conocernos a nosotros mismos. Es un sentimiento puro, sagrado, místico, que se revela en el alma. Uno no puede entender o realizar obras de "Arte" sin una intención verdadera de comprensión.
Los historiadores definen el A. actual como un resultado "lógico- evolutivo", dando pie y de alguna manera excusando, una política cobarde y demagógica.
Hoy en día, nos encontramos con un batiburrillo de estilos que varían según el profesor o la dicción de un multiculturalismo decadente.
El Ready-made, pop.art o el arte conceptual. Existe una larga lista, aunque por repercusión y cualidad, que no calidad, me he decidido por estos tres."Las tres parcas" así defino estos tres estilos punto de inflexión en la muerte artística. Estilos que rebajaron el concepto de un arte sagrado e inmortal hacia lo mortal y la agonía, verdaderos escollos artísticos resueltos en las puertas de la vulgaridad. Miles de"pseudoartistas" aprovecharon esta oportunidad para expresar ideas alucinantes y en mi modesta opinión, un tanto enfermizas; engendraron un nuevo "arte comercial".
QUE QUEDE CLARO. No estoy del todo en contra de estos estilos "que presiden el mundo del arte", no. No estoy en contra de un estilo como el povera o el fluxus, aunque me parezca este último una verdadera mierda. No estoy en contra de que se intente realizar un cuadro, por tomar un ejemplo típico, con rayas, puntos o con una fórmula matemática, no. Acaso, ¿no resulta más difícil; no se necesita más ingenio para realizar una obra importante con tan poca base estructural? Y ahí radica el problema, cuando debería ser más complejo elaborar una obra de este tipo, todo el mundo las realiza erigiéndolas como paladín de su propio genio, como si crear arte fuera tan fácil como ir de compras.
Poco combustible queda en esos pequeños artistas que pretenden inflamar su obra con un decadente conocimiento. Pero no todo es culpa del pseudoartista. Hace poco, pude enseñar una fotografía ampliada del corte transversal de un mineral a un "pseudocritico de arte", como bien podéis suponer, no paró de alabar "el cuadro": que si esto, que si lo otro, vulgar crítica (en su sentido más amplio) convertida en elogio, un impulso efímero e irreal para cualquier pintor.
Por un lado existe una política demagógica de consumo y por el otro un miedo atroz a no saber, a no captar..., en definitiva, a cometer el error de desprestigiar un estilo, como sucedió en su tiempo con el impresionismo, si acaso, tema olvidado y sustituido por el afán vanidoso de la apariencia.
Estoy en contra de aquellos críticos de arte que tras una "dádiva", se prostituyen ensalzando tal o cual obra, en la que, por desgracia, no reside ningún valor.
¿Porqué no nos resulta extraño que cualquier persona pueda autodenominarse artista, y sí nos resultaría cuanto menos insólito que una persona, sin un profundo conocimiento de aquello a lo que se esta dedicando, se adjudique un titulo académico? ¿Porqué es tan común, cada día más, ver salir artistas de debajo de las piedras? ¿Porqué entrar en un museo de arte contemporáneo es sinónimo de indiferencia? ¿Cuál ha sido el propósito del arte? ¿Cuál es el propósito del arte hoy en día? Algunos piensan que porque haya toda una psicología detrás de un gesto artístico o un diálogo interior con la obra ya se le puede llamar Arte.
Antiguamente se requería una gran formación artística, que en algunos, los menos aptos, les llevaba toda una vida de aprendizaje. Con independencia de lo que quisieran representar buscaban embellecer el alma de aquellas personas que tenían la fortuna y la dicha de contemplar su obra; sin duda eran otros tiempos, pero aun así ¿Cómo es posible que hoy en día pueda surgir,"cuasidelanada", con el mismo objetivo, un artista?, muy sencillo, porque la intencionalidad del Arte, su meta, no conlleva la exaltación del alma ni la-creación-de-verdadera-belleza.
Pido que estos nuevos artistas se esfuercen más, que estudien, que comprendan, que inicien un camino donde lo sagrado, el Arte con A mayúscula, sea la constante en que meditar, para que la obra no perezca en el tiempo y la verdad permanezca.
Un saludo