mariaelena
25-ene-2008, 17:00
Aviso Clasificado
"Joven, culto de buenas maneras, busca compañera que comparta un lugar en mi tumba y en el mas allá, no se trata de relaciones intimas".
Asi rezaba este extrañisimo aviso que desperto mi ansiedad, debo admitir que.. curiosidad tambien.
¿La vida despues de la muerte?
O tal vez la vida despues de la vida. Existe el estado conciente tras el final del cuerpo o solamente una esperanza de que la muerte no es el final?
¿Cuales son las condiciones que determinan la calidad de la otra vida sin fin?
Buenas o malas acciones, segun reglas convivir, es lo que inclinara la balanza ante el divino tribunal.
Los mercaderes del mundo se adueñaron de la palabra de Dios y se han encargado sistematicamente de administrar nuestras esperanzas de vida eterna, sacando provecho a su conveniencia, no quiero enumerar cuantos desvarios, persecuciones y guerras se manipularon en su nombre, desde aqui abajo.
La muerte no es una cita a ciegas, es un dato conocido.
Quien no quiere pensar es un fanático;
Quien no puede pensar es un idiota;
Quien no osa pensar es un cobarde.
Dado que dia tras dia inventamos nuestra realidad, asi tambien podemos inventar nuestra eternidad.
De mas, esta decir que no pude concertar cita con el susodicho joven, luego de muchas averiguaciones me entere de que habia fallecido sin poder cumplir su deseo.
"Joven, culto de buenas maneras, busca compañera que comparta un lugar en mi tumba y en el mas allá, no se trata de relaciones intimas".
Asi rezaba este extrañisimo aviso que desperto mi ansiedad, debo admitir que.. curiosidad tambien.
¿La vida despues de la muerte?
O tal vez la vida despues de la vida. Existe el estado conciente tras el final del cuerpo o solamente una esperanza de que la muerte no es el final?
¿Cuales son las condiciones que determinan la calidad de la otra vida sin fin?
Buenas o malas acciones, segun reglas convivir, es lo que inclinara la balanza ante el divino tribunal.
Los mercaderes del mundo se adueñaron de la palabra de Dios y se han encargado sistematicamente de administrar nuestras esperanzas de vida eterna, sacando provecho a su conveniencia, no quiero enumerar cuantos desvarios, persecuciones y guerras se manipularon en su nombre, desde aqui abajo.
La muerte no es una cita a ciegas, es un dato conocido.
Quien no quiere pensar es un fanático;
Quien no puede pensar es un idiota;
Quien no osa pensar es un cobarde.
Dado que dia tras dia inventamos nuestra realidad, asi tambien podemos inventar nuestra eternidad.
De mas, esta decir que no pude concertar cita con el susodicho joven, luego de muchas averiguaciones me entere de que habia fallecido sin poder cumplir su deseo.