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Ver la Versión Completa : Cronicas de arawkad . Capitulo 1 : Lutei , el señor de las tieblas


arawkad
26-may-2008, 20:42
1. El señor de las tinieblas


El señor de las tinieblas caminaba por el sendero . Solo la luz de la luna lo iluminaba , era una noche fria pero no podia sentir el frio , iba descalzo y el viento despeinaba su negro cabello y hacia ondear su tunica…Se apoyaba en su baston formado por la cabeza viva de una serpiente y un mango creado a base de cabellos de unicornio maldito.El sendero era tan oscuro porque cada vez que alguien moria a manos del Señor de las tinieblas la piedra del camino se oscurecia aun mas.
Caminaba con aire preocupante y nervioso pero a pesar de ello su inquietante mirada hacia que no perdiera el respeto de todas las criaturas que lo rodeaban . Lo observaban con inquietud esperando sus palabras. El señor de las tinieblas siguió su camino , su aspecto era tranquilo pero todo el que estaba a su alrededor sabia que en su cabeza algo habia explotado y algun temible plan se estaba llevando a cabo en su interior.
Dijo unas palabras y la cabeza viva de la serpiente de su baston emitio un rayo rojo que convirtió unas zarzas en una roca grande y fuerte. Se sentó en ella y siguió cavilando en sus asuntos. Se produjo un tenso silencio entre el y la muchedumbre de criaturas que lo miraban nerviosos esperando una orden que acatar.
Por mucho que pensara el señor de las tinieblas no encontraba respuestas pero su muchedumbre lo esperaba y tenia que contentarlos.
La noche se hizo mas intensa y el viento se pronunció cada vez mas , el cielo oscuro se lleno de nubarrones y las primeras gotas de lluvia comenzaron a caer , nadie podia sentirlas. Las criaturas se impacientaban y el señor de las tinieblas no tenia respuestas para sus preguntas pero sabia que tenia que tomar una decisión.
- Lo traeremos mañana – dijo con tono mordaz
- ¿ como lo haremos , señor ?- se atrevió a preguntar una de las criaturas .
- Danker ira a por el – contestó
Se produjeron miles de murmullos que indicaban el desacuerdo de la muchedumbre pero el señor de las tinieblas ya estaba decidido.
De pronto un flash de luz azul deslumbro a las criaturas en medio de la muchedumbre , alquien se habia transportado asta alli y al parecer tenia prisa. La persona que se habia transportado se hizo oir :
- ¿ Danker ? , ¿ Lutei, vas a mandar a ese inútil a la busqueda del chico ?-
- !Callate Nërkedia , es mi decisión y ya la he tomado !
- Soy tu hermana y me lo tendrias que haber consultado , el traidor de Danker no conseguira nada –
- Si , eres mi hermana pero no olvides quien manda aquí Nërkedia , creo que ya lo has olvidado – contesto Lutei con resignacion
- Me da igual que seas el señor de las tinieblas Lutei para mi sigues siendo el mismo hombre que confio demasiado en algunos traidores y que lo volvera a hacer concediendo esta mison a Danker – grito irritada
-¡ Silencio ! – bramo Lutei . y lanzo un rayo verde a traves de su bastón a Nerkedia que callo al suelo retorciendose y gritando.
-Se que Danker cometio errores – continuo Lutei – pero siento que esta vez no nos fallara . Y ademas tenemos prisa en traer al chico y Danker es el unico que esta preparado para ir a por el . Nosotros tenemos demasiadas cosas que hacer aquí como para perder el tiempo bajando a la tierra y ademas tardariamos demasiado tiempo , sabes que su naturaleza le permite transportarse fácilmente.
Nërkedia se levanto haciendo un esfuerzo y contesto :
- ¿ estas diciendo que solo mandas a Danker porque es un dragón ?
- - Sabes que los dragones se transportan de mundo en cuestion de segundos y tenmos mucha prisa , Arkhan y su tropa ya nos sacan ventaja y tenemos que traer al chico cuanto antes-
- ¿ porque tienes tanta prisa en traerlo ?-
- Esta acumulando demasiado poder y no puede controlar su magia ,no sabe nada sobre nuestro mundo y cuanto antes lo traigamos antes lo pondremos de nuestra parte , una guerra se acerca y si ese chico estubiera en el ejercito de arkhan no tenemos nada que hacer ...
Nerkëdia se quedo mirando fijamente a la luna que brillaba alta en el cielo. Iluminaba todo el jardin de Lutei . Verdaderamente producia escalofrios . Estaba compuesto por siniestros arboles cuyas sombras hacian que cualquier criatura temblara . Era custodiado por todo tipo de criaturas oscuras y despiadadas. El jardin tambien constaba de un rio de agua negra dispuesto a tragarse a cualquiera que se atreviera a desobedecer la palabra del señor de las tinieblas. se produjo un tenso silencio entre todos los seres presentes en la reunion.
-Somos la magia negra – comenzo Lutei – Yo soy el señor de las tinieblas y tengo la responsabilidad de dirigir este ejercito , no podemos dejar que Arkhan y su tropa nos quiten el mando de Arawkad . Lo unico que podemos hacer es volver al castillo y confiar en Danker .
Se volvio a producir un silencio . Lutei se levanto y como habia convertido las zarzas en la roca convirtió la roca en una fuente de agua negra.
Finalmente alguien rompio el silencio:

- Me voy , no voy a quedarme aquí viendo como pierdes el control de tu mundo – dijo Nërkedia a la vez que chasqueaba los dedos y un fogonazo azul la engullia
- Quiero estar solo – declaro lutei a su muchedumbre.
Las criaturas salieron lentamente del jardin de Lutei y entraron al castillo como su señor les habia ordenado.
Lutei siguió caminando por su extenso jardin pensando en si habia tomado la decisión correcta , pero para eso el era el Señor oscuro , el que habia luchado tantas veces con el bien y habia ganado cometiendo tantas muertes.
Danker ya lo habia engañado una vez , Hace diez años Danker habia traicionado a todo el ejercito negro contando todos los planes y estrategias de lutei a Arkhan y por su culpa perdieron la oportunidad de poder gobernar Arawkad.Lutei lo castigo severamente y lo encerro en el Laberinto de Las Sombras , un tunel subterraneo que se encuentra a diez mil metros bajo tierra del castillo . Lutei creyo que seria una buen castigo para que reflexionara sobre lo que habia hecho , cuando pasaron los diez años Lutei libero al dragon de su prision y volvio a su ejercito a pesar de que todo el ejercito negro queria que lo excluyeran . Lutei fue paciente y le dio una segunda oportunidad porque si lo tenia de su parte seria mucho mas facil ganar a Arkhan ya que Danker era un dragón fuerte y poderoso. En realidad los dos bandos estaban igualados pero las constantes guerras entre ambos habian debilitado mucho las fuerzas magicas que preotegian Arawkad . Lo que estaba claro es que algun dia uno de los dos tendria que derrotar al otro o si no la fuerza magica acabaria acabandose trayendo terribles consecuencias para todos.
Lutei hecho a caminar de vuelta al castillo , podria haberse transportado mediante un poco de magia pero decidio caminar y tomarse su tiempo ya que tenia muchas cosas que poner en orden. Desde hace siglos en Arawkad habia reinado el bien por una parte y el mal por otra , el señor oscuro con su ejercito siempre se habia enfrentado a el gran mago , Arkhan pero ahora las cosas eran muy diferentes . Lutei sabia que habia un chico en la tierra que estaba adquiriendo una gran cantidad de magia y el lo habia notado , pero ¿lo habria notado Arkhan ?.
Fuera cual fuere la respuesta Danker tendria que llegar antes que cualquiera para poder traer el chico a Arawkad y ponerlo de su parte ya que si Arkhan llegaba antes y lo incluia en su ejercito las cosas iban a ser bastante difíciles . Arkhan era mucho mas viejo que Lutei pero su poder magico lo superaba y presentia que una guerra iba a comenzar pronto.
Lutei no sabia si debia intentar entrenar al chico terrestre para que luchara junto a ellos o convertirlo en una rosa negra como habia hecho con muchos otros para que Arkhan no lo reclutara . Cada vez que Lutei quitaba el poder magico a alguien lo transformaba en una rosa negra , las rosas negras eran los unicos fieles que verdaderamente seguian a lutei . Cuando necesitaba hablar con ellos o acatarles alguna orden se convertian en seres oscuros , no eran ni vegetales , ni animales , ni magos … estaban totalmente compuestos de oscuridad y dolor . Y esque si habia algo pero que matar a una criatura era arrebatarle su magia y transformarlo en una rosa negra
Las rosas negras abundaban en lo terrenos de Lutei como muestra de su maldad y como recuerdo de aquellos que habian osado desafiarle o lo habian traicionado.
Cuando estaba llegando al castillo vio una gran sombra proyectarse sobre las hiedras que cubrian la fachada de la torre del señor oscuro .
Una llama de fuego y un rugido acompañaron a las sombras.

-Buenas noches , señor – Rugio una voz desde la oscuridad
-Buenas noches , Danker – dijo Lutei
Danker era un dragon rojo , sus escamas blancas rodeaban cada centímetro de su lomo y sus ojos azul electrico hacian su mirada aun mas penetrante.Sus alas superaban los cinco metros de envergadura y sus dientes parecian cuchillos clavados en su boca.
-¿ Habeis decidido ya que hareis con el chico , señor ?-
- Tu iras a por el – contesto Lutei
-¿ Estais seguro ?- pregunto el dragón
- Completamente , confio en ti amigo –
-No os defraudare-
- Asi lo espero –
-¿Cuándo quereis que parta ?-
-Mañana mismo - explico Lutei – al amanecer , antes de que las rosas negras despierten.
-Asi sera – Contesto solemnemente el Dragon
-Te transportaras hasta el otro mundo transformado en humano –explico lutei- no puedes viajar en tu forma natural por la tierra.
- ¿ No me puedo volver invisible ?-
- Esta vez no Danker , no podemos gastar fuerzas . tenemos que estar fuertes para cuando llegue el momento –
- ¿ Entiendo , pero como llegare hasta el ?
- el chico rebosa de energia magica , no creo que te sea difícil olerla . Lo encontraras enseguida-
- Si es asi lo encontrare – dijo Danker preparandose para emprender el vuelo
- Danker…- lo detuvo lutei
- ¿ Si , señor ?
- Recuerda , confio en ti . No me defraudes , esta vez no habra segundas oportunidades. Si me fallas ya sabes cual era tu destino.-
- Podeis confiar en mi señor –
-Puedes retirarte – dijo lutei señalando al castillo
El gran Dragon rojo entro al castillo y se dirijio a las mazmorras , donde descansaban todos los dragones.
Lutei miro al cielo , la luna todavía brillaba en la oscuridad de la noche . Quedarian pocas horas para el amanecer. Apuntando a un grupo de rosas negras agito su baston e hizo que la cabeza viva de la serpiente escupiera un rayo verde hacia ellas. Las rosas fueron cambiando de forma y despertandose lentamente. Eran seres horribles , no tenian rostro , no tenian brazos ni piernas . Solo eran núcleos de maldad y oscuridad sostenidos a traves de unas raíces . Su voz no parecia real , oir la voz de una rosa negra era algo helador y escalofriante .
- ¿ Nos llamaba , señor ?- susurraron tres rosas negras a la vez .
- Si -
- ¿ Que quiere ?-
- Consejo amigas , consejo . –
- ¿ Te refieres a la busqueda del chico ?-
- En efecto –
- Creemos que se equivoca señor , mandando a el traidor a por el chico- dijeron con una voz casi susurrada
- Danker , nos traiciono si . Pero ya cumplio su castigo y ahora no es asi . De todas formas , si vuelve a hacerlo sabe que no lo perdonare. Esta vez no tendre contemplaciones , lo matare.-
- Como quiera señor – volvieron a susurrar
- Gracias por el cosejo , podeis volver a dormir .-
Las rosas negras fueron volviendo poco a poco a su estado original .Lentamente volvieron a convertirse en petalos negros .

Lutei volvio al castillo , no sin antes dar una vuelta por su tenebroso jardin pensando en su decisión . La luna todavía brillaba en el cielo oscura y siniestra . Era una noche perfecta para pensar.

arawkad
26-may-2008, 20:44
Dejarme criticas y opiniones porfavor

Vinuesa
26-may-2008, 21:23
Saludos, Arawkad. Me ha parecido un buen comienzo, con bastantes tintes de originalidad, muy necesarios: el castigo de Danker bajo tierra, las rosas negras (eso ha estado genial), los nombres de tus personajes suenan bien. La guerra que aseguras está por venir hace ganar en interés.
Como dato a corregir, te sugiero que evites repeticiones, tal que repetir demasiadas veces "su", en especial al principio del texto, y alguna falta de ortografía (más propia de un despiste puntual que de no saber). Sigue escribiendo. Seguiré tu historia desde el otro lado.

arawkad
26-may-2008, 22:04
Veo que no os gusta mucho puesto que no escribis...

arawkad
19-jun-2008, 23:32
capitulo 2:








2. El chico


Tom se incorporó un poco sobre la cama. Le dolía la cabeza, había sido una noche larga y difícil. No recordaba la última vez que había dormido tan mal. Había tenido demasiadas pesadillas sobre cosas muy extrañas: personas que no conocía, dragones…
Esos sueños cada vez se repetían con más frecuencia. Se preguntaba si se estaría volviendo loco. Se levantó de la cama y se puso de pie sobre la alfombra de la habitación. Se miró al espejo, un chico con pelo rubio, delgado y desgarbado le devolvió una seria mirada. Cuidadosamente abrió la ventana y contempló el paisaje. El tiempo no era muy agradable aquella mañana, una lluvia intensa caía sobre los viejos tejados de las casas y empapaba los cristales de los coches. El sol había perdido protagonismo por una maraña de nubes oscuras que dejaba la ciudad en una densa penumbra. El cielo había perdido toda su viveza, como si algo hubiera substraído todo su azul intenso y lo hubiera vertido al mar sustituyéndolo por un gris triste y melancólico.
Era una mañana triste y aburrida. Sus ojos fueron testigos de lo que a esas horas sucedía en la ciudad: su mirada juzgó atentamente matrículas de coches y a los pájaros que tan temprano se atrevían a desafiar al cielo. Esas mañanas hacían que Tom se sintiera insignificante. Nada llamó su atención excepto un gato blanco, era pequeño y tenía un aspecto extrañamente inocente. Había visto muchos gatos blancos pero ninguno como aquel que desfilaba por el pavimento con aires de grandiosidad sintiéndose la criatura más importante del universo. A primera vista se veía que era un ser orgulloso; su pelaje era puro, parecía una bola de nieve cristalina caminando por la ciudad. Su cuello era elegantemente sofisticado y sus ojos maliciosos brillaban emanando una dulzura increíble. Era ligero y ágil, vagaba por la carretera y sorteaba los coches con facilidad. Ese cúmulo de vanidades siguió observando su alrededor hasta que sus ojos se posaron en la ventana de Tom. Éste juraría que durante unos instantes el gato se le había quedado mirando fijamente a los ojos, como si le quisiera decir algo.
- Realmente necesito descansar- se dijo mientras volvía a sentarse en la cama.
Últimamente se encontraba mal. Se distraía por tonterías y tenía demasiados pájaros en la cabeza
- Tom -Lo llamó su madre- Baja a desayunar, vas a llegar tarde al colegio.
- Vale mamá, ahora voy.
Volvió a levantarse y miró una última vez por la ventana. El gato blanco seguía tumbado en la carretera. Estaba lamiéndose las patas y parecía distraído, podría haber sido un gato normal y corriente como otro que pudiera ver en el parque o en la tienda de animales. Pero tenía algo que lo desconcertaba. El animal se dio cuenta de que alguien lo estaba observando porque su mirada volvió a encontrarse con los ojos de Tom. Esta vez no fueron unos instantes, ninguno de los dos era capaz de romper el extraño vínculo que unía los ojos del animal con los del chico. Estaban concentrados el uno y el otro, era como si estuvieran conectados telepáticamente. Algo rompió el contacto, un coche dio la vuelta a la esquina y se dirigió rápidamente a la dirección en la que rondaba el gato. Tom intentó espantar al gato para que saliera corriendo pero el animal no movió ni un músculo. El conductor ni se había percatado de que había alguien más en la carretera y siguió su camino. El coche iba avanzando hacia el gato pero al animal no se le veía la más mínima preocupación puesto que seguía tirado en la carretera.
El coche iba a atropellar al gato, no se distanciaban ni un metro cuando Tom gritó:
- ¡No!
Todo fue tan rápido y tan extraño que absolutamente nadie se atrevería a describir lo que en ese instante había sucedido.
Tom no podía creer a sus ojos, el coche había seguido de largo, no se había detenido en ningún instante y el gato… el gato había desaparecido, no le habia dado tiempo a correr y si lo hubiera hecho tampoco lo había visto. Últimamente le estaban sucediendo cosas muy extrañas pero ésta ya era la gota que colmaba un vaso lleno de preocupaciones.
-¿Qué me está sucediendo?- Pensó a la vez que se desplomaba sobre la cama.
Ese gato no había podido desaparecer así como así, el gato se habría escapado en algún momento en el que él no lo estaba mirando, pero estaba tan seguro de que no había apartado la mirada de aquel animal…
-¡Tom!-
- Ahora mismo bajo –respondió cansado.

Tom se levantó y se dispuso a contentar a su madre que llevaba horas llamándolo para que bajara a desayunar.
-Ya era hora, has tardado lo tuyo ¿Qué estabas haciendo? – preguntó su madre malhumorada.
- Nada, me he distraído un poco …-
-Ya lo veo –

Tom desayunó deprisa y salió de casa.
- Adiós – dijo despidiéndose de su madre
- Adiós –
Salió de casa pensativo, por mucho que lo intentara no podía dejar de pensar en aquel extraño suceso. Esos ojos felinos color ámbar que hipnotizaban solo con mirarlos… Miró el reloj, todavía tenía tiempo así que decidió dar una vuelta por la ciudad antes de llegar al colegio. Caminó lentamente por los jardines de la urbanización mirando todo lo que lo envolvía en aquella ciudad que tan poco le gustaba. Era una ciudad poco común, estaba llena de fábricas y carecía de parques con hierba verde en las que poder recostarse una tarde de verano. Era inmensa y Tom la detestaba… Toda la gente que vivía en ella era antipática y además casi no tenía amigos en el colegio. Tom se sentía como un pez nadando en un desierto… perdido. El sol poco a poco rescató al cielo de la oscuridad a la que estaba sometido. El cielo volvía a recuperar su azul poco a poco y las nubes se empezaron a secar, ya no llovía. Siguió caminando sin darse demasiada prisa pensando en todo lo que le había ocurrido los últimos días, todas las noches tenía el mismo tipo de sueños. Soñaba con castillos, con unas flores que cambiaban de aspecto y eran espeluznantes y lo que más se repetía en su cabeza era un anciano de barba blanca, no le hablaba pero parecía agradable y simpático. Iba vestido con una especie de túnica azul y un gorro a juego. Lo veía como si en esos instantes estuviera con él. No sabía quién era pero le resultaba familiar. Quizás sería algún pariente lejano que habría visto cuando era pequeño y se le había grabado en la memoria aunque no recordaba haber visto ningún anciano así. Al igual que con el gato era un extraño vinculo lo que los hacia encontrarse cada noche.
¿Tendría que hablar con su madre? seguro que lo tomaría por tonto… Las personas no sueñan con ancianos una noche si y otra también…
Se sentó en un banco de piedra del único parque que había en toda la ciudad.
Todo había cambiado tanto desde que se mudaron… antes era feliz, tenía amigos y no tenía problemas en casa, ahora todo era distinto. Desde que vivían aquí su vida había sido todo lo contrario a feliz, se sentía muy solo y había tenido muchos problemas con su madre. Casi no se dirigían la palabra y sus diálogos se basaban en peleas.
Todo había sido peor desde que su padre se fue…
Aunque no quería, no pudo evitarlo: su memoria viajó en el tiempo y se llenó de dolorosos y tristes recuerdos llenos de angustia.
Cada vez que recordaba aquella noche un sentimiento ahogador se apoderaba de su ser.
El tenía tres años, era Nochebuena y su padre y su madre estaban reunidos con él en la vieja casa de las afueras de Wickslow. Tom recordaba a su padre antes de esa cena, era amable y divertido. Siempre tenía solución para el más terrible de los problemas y era un hombre con las ideas muy claras. Sin embargo esa noche él y su madre no se había dirigido la palabra. La velada estaba capitaneada por miradas furtivas entre ambos y algún que otro suspiro cargado de desesperación. El fuego ardia en la chimenea pero el aire que se respiraba era gelido y tenso. Aunque Tom aun era muy pequeño tenía un gran sentido para los problemas y precisamente esa noche los problemas eran los protagonistas. Cuando el gastado reloj de cuco dio las doce su padre se despidió con una única y decisiva palabra:
-Adiós-
Su madre se había encerrado en su habitación y se dedicaba a llorar, fue la navidad más triste y glacial de su vida.
Desde esa noche Tom no volvió a saber nada de su padre. ¿Estaría vivo? Ni eso sabía siquiera.
-Algún día lo encontraré -Dijo con lágrimas en los ojos– Y tendrá que explicarme muchas cosas.
Aunque pronunciara esas palabras sabía que se las llevaría el viento, no recordaba como era su padre y aunque lo encontrara no lo podría reconocer.
Durante todos estos años Tom había vivido con su madre preguntándole por qué los había dejado su padre pero ella siempre evitaba el tema. Siempre parecía molesta cuando hablaban de él y estaba seguro de que su madre no quería hacerlo.

Tom miró su reloj, quedaban cinco minutos para que empezaran las clases así que empezó a acelerar el paso, no quería llegar tarde a clase o le daría más motivos a su madre para que se enfadara con él. Decidió ir a la fuente, tanto recordar el pasado le había secado la boca y pensó que un poco de agua le refrescaría las ideas. Cruzó la esquina del parque pero conforme llegaba iba escuchando el ruido del agua repicar contra el suelo, alguien estaba bebiendo.

-¡No puede ser!- exclamó.
Quien estaba bebiendo de la fuente era el mismo gato blanco que había desaparecido, no podía ser verdad, Tom no podía creerlo, no quería creerlo. El presuntuoso animal bebía el agua que manaba hasta que se percató de que era vigilado. El gato dejó de beber y se volvió hacia él haciendo ondear su blanca cola como si de una estrella fugaz se tratase. Delicadamente se sentó en el suelo y empezó a ronronear buscando una respuesta. Tom se acercó lentamente y el gato no reaccionó; siguió avanzando hacia él con el corazón en un puño, estaba nervioso y preocupado por lo que pudiera hacer el gato, pero se armó de valor y alargó la mano hasta que casi rozó el sedoso pelo blanco del gato que parecía formado por copos de nieve.
El felino saltó a la vez que emitía un bufido aterrador que hizo que perdiera toda su falsa dulzura y que acabó con su disfraz inocente.El gato esquivo a Tom y hecho a correr calle abajo.
Tom corrió a por él, lo siguió durante un largo rato pero cuando ya estaba cerca, el gato cruzó la esquina y desapareció.
- Esto está llegando demasiado lejos –se dijo mientas reprendía su camino hacia el colegio–
Cuando llegó a ese edificio caótico y extravagante que tanto detestaba entró en clase y se sentó en su sitio. Su cuerpo estaba presente pero sus pensamientos estaban en otra parte. No podía creer las cosas que le estaban sucediendo, esos momentos hacían que realmente echara de menos a su padre. Sí.
Miró por la ventana, por suerte el tiempo había mejorado y un espléndido sol brillaba en la inmensidad del cielo.
La mañana fue muy larga, estuvo pensando en el gato desaparecido, en el anciano que veía en sueños y en que pensaría su madre si se enterara de aquello. Tenía muchas cosas en las que pensar así que tardó más tiempo de lo habitual en volver a casa. En vez de ir por el camino directo dio la vuelta a toda la ciudad perdiéndose entre la multitud. Dio vueltas por aquella horrible ciudad arrastrando los pies. Llegó a casa cansado, el coche de su madre no estaba aparcado en la acera y la no se veia luz en ninguna ventana.. Su madre no estaba, mejor, así podría quedarse solo en su habitación , allí se sentia agusto y protegido. Oyó unos ruidos extraños que provenían de su cuarto. Corrió por las escaleras tan rápido como pudo hasta que llego a su dormitorio. La puerta estaba cerrada, Tom giró el picaporte pero no se abría.



- ¿ Que le pasa a esta maldita puerta ?- Grito
La puerta parecía cerrada por dentro, Tom intentaba una y otra vez hallar la manera de abrirla pero no podía. Cogió carrerilla para impulsarse contra ella pero en el momento en el que iba a destrozarla el picaporte se giró rápidamente solo.
Tom entró lo más rápido que pudo pero no le hizo falta más tiempo para comprender que se había perdido algo: todos los libros que tenía sobre su mesa estaban desparramados sobre el suelo, El reloj de pared estaba en el suelo hecho añicos y las puertas de sus armarios abiertas. La ventana estaba abierta así que asomó la cabeza por ella intentado descubrir qué había pasado.
- ¡ No ¡ - exclamó
Aquella endiablada criatura blanca como la cal corría calle abajo rauda y veloz. El odiado gato no levantó la mirada ni para cruzar la calle.
-No… , no ha podido ser él…. Es solo un gato- se decía una y otra vez.
Cuando fue a tumbarse sobre la cama descubrió que en ella había un sobre dorado.
Sus dedos atraparon cuidadosamente la hoja que contenía el sobre. Tembloroso leyó las palabras plateadas grabadas sobre aquella hoja:


Querido Tom:

Soy consciente de que esto está siendo demasiado extraño para ti, tantas emociones juntas en tan poco tiempo… Debes demostrar madurez y temple ante todos estos sucesos. No abras tu boca para contar nada de esto y pronto esta pesadilla se acabará, tengo muchas cosas que decirte pero no creo que mediante un trozo de papel pueda expresar tantos sentimientos. Pronto tendrás más noticas, no hagas nada de lo que puedas arrepentirte.

Xxx
P.D: Lo siento.





Tom terminó de leer la carta con un extraño sentimiento de amargura.
Dobló la hoja y la metió de nuevo en el sobre. Antes de hacerlo se fijó en que tenía manchas de saliva y unas misteriosas huellas de colmillos.