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Ver la Versión Completa : Canción Narrativa: Alegría


Tsuautu
23-may-2008, 03:59
La canción narrativa, es un relato que surge por las sensaciones que libera una canción al ser escuchada.... no se si existía, sino yo lo inventé xDD.

A mi me gusta porque sirve para expresarme o revelar ideas que se me vienen al escuchar canciones.

Aquí una canción narrativa.

Saludos

Canción: Alegría- Cirque de Soleil

Alegría, le decía el niño a su abuelo, cuando este tosía con la poca fuerza que le quedaba, mirando a su pequeño nieto.
"Como la luz de la vida, Alegría" -Que nunca se extinga, vive por siempre, desde ayer hasta mañana. No olvides sonreír, que de tus manchas no te recordarán, sino de tus luces, de tus alegrías.
"Como un payaso que grita, Alegría". - No calles. Grita, salta y corre. La alegría no se retiene, se explota. No te venzas por esos prejuicios de la edad, y el cansancio. Tú eres el que eres y no el que dicen. Grita por los tuyos, grita por los atropellos, pero siempre se alegre, siempre grita con Alegría.
"Del estupendo grito"- No te venzas, no hay nada imposible. Ni los amigos, ni los médicos, ni la ciencia. Nada es una barrera para tu voluntad.
"De la tristeza loca" Llora, abuelo llora. Estoy contigo. Estamos todos contigo. Ninguno te ha dejado ni te dejará. No puedes reír sin haber llorado no puedes ser feliz sin llorar.
Serena
El anciano miraba conmovido a su nieto, lo que decía con tanta sabiduría con tanta alegría y entusiasmo. Sentía que iba a llorar, pero no podía. El estado en que se encontraba no le permitía. Postrado en un hospital. Días sin ver a sus hijos a quienes no les importaba, pero su nieto, su nieto más joven y con menos razonamiento, llegaba hacia él, para levantarle la vida que ya daba por muerta.
"Como la rabia de amar". -Abuelo, ama como lo hiciste cuando joven, nada te impide volver a hacerlo. Ama ese sol que ves en la ventana, esa nube que lo acompaña. Ama tu vida como a la mía. Ama, si no amas, no podrás alegrarte. Juega.
Una lágrima hidrataba la árida piel del anciano que miraba sin palabras a su nieto. Las energías le faltaban, pero el rostro de su nieto le animaba. El anciano sonreía. Se quitó la mascarilla que le proporcionaba el oxígeno. Con una voz ronca y apagado miraba a su nieto.
-Alegría. Tú eres, mi verdadero hijo.- Decía tras muchas pausas.- Salta, juega, ríe, siempre ríe. Nunca hay suficiente tiempo para ser feliz.
Las últimas palabras las decía mientras lentamente sus pulmones le pedían el oxígeno que le proporcionaba la máquina. El anciano ya no quería sobrevivir. Quería aprovechar sus últimos minutos. Estiró la mano a su nieto. Él se acercó y juntos de la mano con lágrimas en los ojos, pero sonriendo susurrraron:
-"Como un asalto de felicidad."
El niño no había salido con la sonrisa que quería, pero había obtenido la última y la mejor de las sonrisas.