Austen86
22-may-2008, 14:04
Tu voz,
es como el ronroneo de un dulce gatito negro.
Tu piel,
suave, como la de un bebé recién nacido.
Tu boca,
como esa fruta prohibida que pongo sobre mis labios,
pero al ser prohibida al final del beso siempre hay algo amargo.
Tus manos,
ligeras, como las de un pianista sobre su piano, y
Tus consejos,
sabios, como los de la vieja anciana de nuestro banco.
Pero, cuando tú te vas,
Cuando te vas:
no hay gato, ni bebé, ni fruta, ni pianista, ni anciana,
que pueda describir ese dolor que produce tu marcha,
y siempre, siempre vuelves buscando mi perdón.
es como el ronroneo de un dulce gatito negro.
Tu piel,
suave, como la de un bebé recién nacido.
Tu boca,
como esa fruta prohibida que pongo sobre mis labios,
pero al ser prohibida al final del beso siempre hay algo amargo.
Tus manos,
ligeras, como las de un pianista sobre su piano, y
Tus consejos,
sabios, como los de la vieja anciana de nuestro banco.
Pero, cuando tú te vas,
Cuando te vas:
no hay gato, ni bebé, ni fruta, ni pianista, ni anciana,
que pueda describir ese dolor que produce tu marcha,
y siempre, siempre vuelves buscando mi perdón.