Sevenn
11-may-2008, 13:02
Buenas
Lo que más me interesa es que en ambas novelas, el punto de inflexión aparece justamente cuando aparece el amor, la relación verdadera con otra persona. Es entonces cuando, aún sin saberlo los propios protagonistas, crean un verdadero peligro contra el gobierno.
En 1984, el poder no acaba la curación total de Winston hasta que no consigue que éste ame más al Gran Hermano que a la chica. Y es justamente cuando Winston y la chica van a vivir juntos y crece su amor, cuando la Policía del Pensamiento decide actuar (a pesar de que había estado vigilando a Winston desde mucho antes). En un mundo feliz, no hay nada que resulte más extraño para la sociedad que el amor que tiene el salvaje hacia la chica, hasta el punto de querer casarse y vivir con ella para siempre, únicamente con ella, y querer hacer sacrificios por ella. Además, la resistencia al sexo exalta aún más el amor verdadero que posee el salvaje.
En estos mundos totalitarios de laboratorio, el amor no tiene cabida. No puede existir. Cuando el salvaje se da cuenta de ello, y ve que si no se adapta a esta comunidad vivirá solo para siempre, entonces se suicida (yo creo que la cuestión de fondo es esta, aunque evidentemente el suicidio sea causado justo en el momento en el que le amenazan no sé cuantos helicópteros). Y Winston, aterrado por las ratas, renuncia a su amor entregándose al poder irremediablemente, y es entonces cuando lo dejan en libertad.
Cuando la posibilidad de amor entre dos personas es eliminada, no le queda a la persona otra cosa que amar al poder, amar su servidumbre al poder, amar al Gran Hermano o a Ford.
¿Qué pensáis?
Lo que más me interesa es que en ambas novelas, el punto de inflexión aparece justamente cuando aparece el amor, la relación verdadera con otra persona. Es entonces cuando, aún sin saberlo los propios protagonistas, crean un verdadero peligro contra el gobierno.
En 1984, el poder no acaba la curación total de Winston hasta que no consigue que éste ame más al Gran Hermano que a la chica. Y es justamente cuando Winston y la chica van a vivir juntos y crece su amor, cuando la Policía del Pensamiento decide actuar (a pesar de que había estado vigilando a Winston desde mucho antes). En un mundo feliz, no hay nada que resulte más extraño para la sociedad que el amor que tiene el salvaje hacia la chica, hasta el punto de querer casarse y vivir con ella para siempre, únicamente con ella, y querer hacer sacrificios por ella. Además, la resistencia al sexo exalta aún más el amor verdadero que posee el salvaje.
En estos mundos totalitarios de laboratorio, el amor no tiene cabida. No puede existir. Cuando el salvaje se da cuenta de ello, y ve que si no se adapta a esta comunidad vivirá solo para siempre, entonces se suicida (yo creo que la cuestión de fondo es esta, aunque evidentemente el suicidio sea causado justo en el momento en el que le amenazan no sé cuantos helicópteros). Y Winston, aterrado por las ratas, renuncia a su amor entregándose al poder irremediablemente, y es entonces cuando lo dejan en libertad.
Cuando la posibilidad de amor entre dos personas es eliminada, no le queda a la persona otra cosa que amar al poder, amar su servidumbre al poder, amar al Gran Hermano o a Ford.
¿Qué pensáis?