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Ver la Versión Completa : El estanque de San Crescencio


Tom Brahe
10-abr-2008, 00:03
El sol comenzaba ya a tornarse de ese color anaranjado que ni siquiera hace daño a la vista mirar. Las aguas del estanque yacían tranquilas y ninguna perturbación sucedió hasta que la piedra ensangrentada rompió esa cristalina tranquilidad.
La segunda piedra trajo consigo una tercera y un fuerte sonido hueco, el cual hizo que varias avutardas que se refrescaban saliesen disparadas a un refugio mas tranquilo donde pasar una noche mas de sus miserables vidas.
No hubo más golpes huecos, no hubo más piedras ensangrentadas. El hombre de negro asía a su víctima por un cinturón vaquero desgarrado con colgajos de nylon barato. La joven rubia había sido muy bella, antes de que el hombre de negro la destrozara sus bonitos dientes y sus labios con dos cantos rodados. El hombre de negro sabía que el asunto se le había ido de las manos, como casi siempre. Pero había tenido que hacerlo, la chica había comenzado a gritar en exceso mientras la agarraba del cuello y la ultrajaba. Entonces él se puso nervioso y para hacerla callar hecho mano a la madre naturaleza en forma de cuarcita. Ahora tocaba deshacerse del cadáver. Caminó casi 400 metros del lugar donde había violado a la chica y a unos 2000 metros unas hormigas rodeaban un bolso abandonado, introduciéndose atraídas por algún aroma que la chica guardase en el antes de ser atacada por el hombre de negro.
El estanque de san Crescencio. Sabía que los niños no se bañaban en aquel profundo estanque por que se les contaban historias de demonios come niños que Vivian en el pantanal convertido en estanque, para así evitar ahogados, que se contaban por decenas siglos atrás. El hombre de negro cruzó por el estrecho puente que llevaba a la parte central del estanque, justo encima de la parte más profunda, donde pensaba lanzar a la chica para evitar ser descubierto. Era la decimotercera chica que violaba, pero solo era la tercera que mataba. La primera vez le costó mucho y estuvo con miedo varios meses. Al ver que su acción no fue ni siquiera descubierta o denunciada, comprendió que si otra vez tenía problemas el encontraría rápidamente una solución. La segunda vez fue tan solo dos días antes de la tercera, que se había consumado minutos antes de que el cuerpo demacrado y sin vida de la chica se hundiese para siempre.
Quitándose los guantes y ajustándose el sombrero contempló el último fotón reflejado por la chica hasta que el verde azulado se tornó de nuevo el rey de la superficie estancada. Se bajó los pantalones y orinó.
Silbando, retuvo su mirada en el sol, que decía adiós ocultándose completamente. Las últimas gotas de la meada que bajaban por su uretra hicieron que retornase su embobada mirada al horizonte para ver la alegría de su vida que había echado un buen polvo y ahora acababa de mear.
Una nariz grande. Eso es lo que le pareció ver de reojo mientras se agarraba el miembro y lo agitaba desesperado librándose de los últimos restos de orina. Un lento rugido ascendía de tono dentro del agua.
Su corazón empezó a latir deprisa. Durante unos segundos el sonido siguió subiendo hasta cesar de repente, más deprisa que cuando empezó. Su impulso fue darse la vuelta y echar a correr. Pero no contaba con ellos. Dos figuras simiescas le contemplaban abriendo y cerrando los orificios nasales.
Tenían el tamaño de gorilas pero con músculos más definidos y con una asquerosa apariencia a carne cruda congelada. Las cabezas de ambos estaban cubiertas de grises cabellos. No tenían boca. Ni orejas. Solo nariz y grandes ojos vacíos de expresión alguna. Gemían. El hombre de negro se dio la vuelta. Otros dos.
Entonces el miedo lo atenazó tan fuerte que no pudo emitir alarido alguno. De repente los 4 bichos se quitaron el taparrabos que resguardaban algo abultado. Ahora si que gritó el hombre de negro. Lo agarraron con fuerza impía, le desgarraron los pantalones y un cilindro de carne de más de medio metro de largo y 9 centímetros de diámetro le destrozó el sistema intestinal inferior. Gritaba. No había nada ni nadie a quien perturbar.
El grito era libre como la vida salvaje. Un segundo primate hizo lo mismo con su aparato y calló rápidamente los alaridos del hombre de negro, rompiéndole todos los dientes y dejando esófago y estomago atorados en la polla. Los últimos dos monstruos arrancaron cada uno un brazo y con un gesto de victoria, saltaron en el ensangrentado agua. Los otros dos hicieron lo mismo sin soltar al hombre de negro, que iba ensartado por dos partes distintas.

Al día siguiente la policía encontró el cuerpo de la joven flotando. No apareció el bolso. Pero si apareció el gorro y la cartera del párroco del pueblo. Cuando el juez levantó oficialmente el cadáver, 4 palomas salieron del agua antes de que nadie fuese consciente de ello, tan solo 2 policías vieron a las aves ya volando en formación simétrica hacia donde estaba el sol, cubierto por una pequeña nube esa mañana.
Las 4 palomas convergieron en un punto y un destello de luz acompaño su desaparición a los ojos de los presentes. Desde entonces no ha habido más violaciones ni asesinatos en la zona, y desde entonces hay un párroco nuevo en el pueblo.

Marcelo_Choren
12-abr-2008, 23:19
"...para hacerla callar echó mano a la madre naturaleza en forma de cuarcita" Cogió un pedruzco.

"No tenían boca. Ni orejas. Solo nariz y grandes ojos vacíos de expresión alguna. Gemían." Por el culo. Pero gemir, gemían.

"...el sistema intestinal inferior" Otra vez el culo.

"Un segundo primate..." Coño, los famosos primates subacuáticos desbocados.

Tom Brahe
13-abr-2008, 04:47
jeje, gracias por tu constructiva critica, Marcelo.
hay errores, lo escribí en su dia y lo guarde tal cual. Se va cuidando de no cometer errores en futuras obras
Los bichos del relato este en mi imaginacion son como gibones albinos con alguna malformacion, por asi decirlo, jeje
Como sabes, los gibones emiten un caracteristico sonido nocturno en forma de gemido que emiten con la garganta y se reverbera en las fosas de estos seres de dios.
Un saludo

Marcelo_Choren
13-abr-2008, 12:05
Esas libertades que me tomé para comentar tu texto tienen un fin. Mostrarte que en algunos géneros (negro, fantástico) se camina por un hilo muy delgado. A veces, en el afán de ser "aterradores" (no estoy seguro del término) nos pasamos a truculentos. Hoy por hoy, vistos los noticieros, la truculencia provoca hilaridad; y no es bueno que el lector se ría si el autor no se lo sugiere. Para evitar ese exceso hay que tener en cuenta un factor un poco escurridizo (sólo se lo nota cuando falla): la verosimilitud.
Atención, eso no significa veracidad o realismo, sino que —dentro del contexto— lo que suceda, o los personajes que aparezcan sean "tragables".
Alguien dijo por ahí que el lector acepta lo imposible pero rechaza lo improbable. No pierdas de vista este concepto, te ayudará muchísimo.
Entonces, ojo a la hora de crear monstruos. Cuanto menos "monstruosos" los delinees, más aterradores serán. Por eso los monos violadores subacuáticos sin boca desentonan en un relato que pinta para bueno.
No importa si los gibones tocan el ukelele y silban La Marsellesa, los seres del relato no lo son.
Otra consideración, ojo con el punto de vista (también un tema más que escurridizo). La solución del día después (la aparición de la policía) funciona en el cine, pero en un relato queda descolocada.
Y un detalle: 4 palomas son cuatro palomas, y 2 policías, dos policías.
¿A que no me esperabas tan formalito? Es cuando duerme mi lado irónico, el de la ironía socrática (pero sin Sócrates).

Tom Brahe
13-abr-2008, 19:26
Agradezco tu comentario y tu exposicion marcelo. Tienes razon en todo. Lo acepto porque es constructivo y sobre todo porque me has dado un par de consejos bastante valiosos en cosas que no habia tenido en cuenta. Ademas, son criticas indoloras ya que soy consciente desde el mismo minuto en que acabé el relato que es lo peor que he escrito hasta la fecha, intentando plasmar justicia surrealista en actos que por desgracia ocurren amenudo.
Lo que si me gustaria es pedirte el favor de que te tomases la molestia de leer los otros dos textos que tengo en este foro. Uno en la seccion historica y el otro en la de terror. Me gustaria saber tu opinion sobre estos dos textos, siempre que tengas tiempo y desees hacerlo, claro.
Reitero mi agradecimiento. Un saludo

Marcelo_Choren
13-abr-2008, 20:11
Para crear monstruos, te recomiendo una nota sobre lo que no debe hacerse. Si bien se refiere a seres supuestamente alienígenas, no está demás leerla.
El artículo aparece en la señera revista Axxón, dirigida por el escritor Eduardo Carletti.
http://axxon.com.ar/t-comoeliminar.htm